Lo que por años fue una rivalidad soterrada dentro de la familia real británica ha llegado a un punto de no retorno. Camila Parker Bowles y Kate Middleton han roto definitivamente su relación, marcando una división aún más clara en el entorno del rey Carlos III. Aunque intentaron mantener las apariencias, las diferencias entre ambas han sido imposibles de disimular.

La relación entre la reina consorte y la princesa de Gales nunca fue especialmente cercana, pero en los últimos meses el distanciamiento se ha vuelto más evidente. La raíz del problema no es nueva: mientras Kate se ha convertido en la figura más querida de la monarquía, Camila sigue lidiando con una aceptación limitada por parte del público. Ni siquiera el hecho de que se quedará viuda más pronto que tarde ha logrado mejorar la percepción de la opinión pública. Esto ha provocado un choque silencioso pero constante entre ambas, que con el tiempo ha desembocado en una ruptura total.

Kate Middleton
Kate Middleton

Camila Parker Bowles tiene celos de Kate Middleton

El gran punto de no retorno habría sido la reciente enfermedad de Kate. Su diagnóstico de cáncer ha despertado una ola de solidaridad, reforzando su imagen de mujer fuerte y admirable. Este apoyo popular ha terminado por eclipsar a Camila, quien, a pesar de haber alcanzado el título de reina consorte, sigue sin ganarse del todo el afecto del pueblo británico. Algunas fuentes aseguran que esta situación ha sido motivo de resentimiento en los círculos más cercanos a la monarquía.

Desde su llegada a la familia real, Kate ha sabido construir una imagen impecable. Su elegancia, discreción y compromiso con diversas causas sociales la han convertido en el rostro más fresco y accesible de la monarquía. Por el contrario, Camila ha tenido que enfrentarse al peso de un pasado controvertido, marcado por su relación con Carlos III y el recuerdo imborrable de Diana de Gales.

Camilla Parker Bowles
Camilla Parker Bowles

Camila Parker Bowles cae en picado en la aceptación pública

El rey Carlos III ha intentado en múltiples ocasiones fortalecer la imagen pública de su esposa, pero los resultados han sido desiguales. Las encuestas recientes de YouGov han confirmado que la popularidad de Kate sigue en ascenso, mientras que Camila se mantiene en un segundo plano. En la última medición, la princesa de Gales superó incluso al propio monarca en cuanto a aceptación pública, mientras que la reina consorte quedó fuera del top 5 de los miembros más queridos de la familia real.

Esta diferencia de percepción ha hecho que la distancia entre ambas se convierta en una brecha irreconciliable. Según medios británicos, en los últimos meses Kate y Camila apenas han cruzado palabra en los eventos oficiales. Sus apariciones conjuntas son cada vez más escasas y la frialdad entre ambas es evidente.