La salud de Carlos III centra la preocupación en la Corona británica. A pesar de haber seguido estrictos tratamientos para combatir el cáncer de colon, que se le diagnosticó hace menos de un año, la situación no mejora. Los informes médicos son cada vez más desalentadores, y los especialistas han sido claros: su esperanza de vida es muy limitada, con estimaciones que sugieren que no superará el próximo año. Carlos incluso está probando con terapias alternativas para reducir el dolor y ralentizar el avance de la enfermedad.
Este panorama ya es bien conocido dentro de su círculo más cercano. La familia real británica y su equipo más íntimo se están preparando para afrontar lo que parece un desenlace inevitable. En Windsor, donde se encuentran los despachos más importantes de la monarquía, los responsables han comenzado a estudiar cuidadosamente los próximos pasos a seguir. Una de las opciones que ha ganado fuerza en las últimas semanas es la posibilidad de que Carlos III abdique en favor de su hijo, el príncipe Guillermo, con el fin de garantizar una transición ordenada del poder.

Los preparativos para el fallecimiento de Carlos III ya han empezado en Windsor
No obstante, la abdicación de un monarca no es algo que se dé con frecuencia en la historia reciente de la monarquía británica. De hecho, ni siquiera Isabel II, que también enfrentó una enfermedad terminal durante sus últimos años, consideró la opción de dejar el trono. Esto hace que la idea de que Carlos III se aparte de su puesto, tras décadas esperando su momento, sea poco probable. Sin embargo, a medida que su enfermedad avanza, es cada vez más posible que se vea obligado a delegar funciones de manera progresiva en su hijo, Guillermo.
El príncipe Guillermo comenzará a asumir un papel cada vez más relevante dentro de la Casa Real Británica. Esta situación parece estar preparando el terreno para su futura coronación, aunque aún no está claro cuándo o cómo sucederá exactamente. La progresión de la enfermedad de Carlos III podría forzar a la monarquía británica a adaptarse rápidamente a este cambio, buscando una forma de seguir adelante sin la presencia activa del monarca.

Y también en la Zarzuela
Mientras tanto, las noticias sobre la salud de Carlos III han llegado rápidamente a las monarquías europeas, incluida la española. En Zarzuela, la familia real sigue con gran interés cada actualización sobre el estado del monarca británico. Dado el estrecho vínculo entre ambas familias reales, no ha sorprendido que Juan Carlos I, el rey emérito español, se haya desplazado hace unas semanas a Londres para mantener un encuentro privado con Carlos III. En una reunión llevada a cabo en un exclusivo club londinense, el rey británico compartió con su primo lejano la gravedad de la situación.
Unas informaciones que Juan Carlos I ya trasladó a Zarzuela, donde ya han comenzado a planificar la respuesta institucional ante el futuro fallecimiento de Carlos III. Está previsto que la familia real española juegue un papel destacado en los actos de despedida y los homenajes que se llevarán a cabo cuando llegue el momento.