La salud del rey Carlos III de Inglaterra sigue siendo motivo de gran preocupación, a pesar de los esfuerzos del Palacio de Buckingham por minimizar la gravedad de la situación. La reciente hospitalización del monarca el pasado 27 de marzo ha desatado una ola de especulaciones sobre el verdadero estado de su enfermedad. Aunque se informó que fue solo un ingreso y a pesar de los intentos del Palacio de Buckingham por proyectar una imagen de normalidad y control, cada vez más voces apuntan a que la situación es más grave de lo que se admite públicamente.
Desde que en febrero de 2024 se anunció oficialmente su lucha contra el cáncer, el monarca ha probado distintos tratamientos. La enfermedad le fue detectada tras una intervención de próstata en enero, y desde entonces ha experimentado altibajos en su estado de salud.
La hospitalización reciente de Carlos III ha levantado una ola de sospechas
La última hospitalización de Carlos III fue anunciada con un comunicado oficial que intentaba restar importancia al evento, asegurando que solo se trató de un periodo de observación temporal. Sin embargo, la periodista especializada en realeza, Concha Calleja, ha afirmado que el Palacio de Buckingham está ocultando información clave.

Carlos III recurre a tratamientos alternativos
En este sentido, la periodista señalaba hace unos días que Carlos III habría decidido dejar la quimioterapia tradicional para probar un tratamiento alternativo pionero, conocido como Terapia Gerson, que no cuenta con un respaldo científico sólido y ha sido ampliamente criticado por la comunidad médica. Consiste en la aplicación diaria de enemas de café durante tres semanas, además de la ingesta de trece zumos naturales al día, elaborados con zanahoria, brócoli y manzana. El coste de esta terapia asciende a 4.900 euros semanales, con inyecciones adicionales valoradas en 20.000 euros. Según algunos expertos, esta decisión podría haber sido un error, ya que su cuerpo no ha reaccionado de la manera esperada, generando efectos secundarios, y de ahí su ingreso reciente.

Ante esta situación, según la comunicadora, se le ha recomendado al rey que retome la quimioterapia tradicional. No obstante, el monarca parece empeñado en explorar alternativas no avaladas por la comunidad médica. Esta postura ha generado una gran preocupación entre los especialistas, quienes advierten que el estado de salud de Carlos III podría deteriorarse aún más si no sigue las recomendaciones médicas adecuadas.