La reciente escala del Juan Sebastián Elcano en Salvador de Bahía ha generado una gran controversia debido a las imágenes de la princesa Leonor disfrutando de una fiesta de precarnaval junto a un joven guardiamarina. Algunas fuentes incluso aseguran que se besaron en público. Este encuentro, que parecía inofensivo, ha puesto en jaque la estricta normativa militar de la Armada Española y ha reavivado el debate sobre los privilegios de la heredera al trono.

Según diversos medios, el joven en cuestión es un madrileño de 20 años, perteneciente a una familia acomodada, con un expediente académico brillante y una gran pasión por la vela y el balonmano. Su vínculo con Leonor ha generado preocupación dentro de la Armada, ya que las relaciones sentimentales a bordo del Buque Escuela están estrictamente prohibidas.

Elionor de festa
Leonor de fiesta

Los cadetes tienen prohibidas las relaciones personales en el Juan Sebastián Elcano

La institución militar mantiene un código de conducta riguroso en el Juan Sebastián Elcano, donde se priorizan la “disciplina, la profesionalidad y la jerarquía”. En este contexto, la normativa impide que los guardiamarinas mantengan relaciones personales que puedan afectar la convivencia y el rendimiento de los cadetes. Y más si la involucrada es la princesa y heredera de la corona de España, dado que la repercusión es mayor. Algo que deja a Leonor en el punto de mira.

Sin embargo, la situación no es tanto así con la princesa como heredera de la Corona de España. Desde que ingresó en la Academia Militar de Zaragoza para empezar su formación militar, Leonor ha gozado de una “condición especial” que, entre otras cosas, le ha permitido ser la primera de la promoción, facilidades a la hora de superar pruebas físicas y maniobras, tener una comunicación constante con su familia a diferencia de sus compañeros, permisos para ausentarse por compromisos protocolarios de la monarquía, o incluso poder completar la formación en tres años, cuando lo habitual son cuatro.

Leonor buque escuela
Leonor en el buque escuela

Órdenes de no sancionar a la princesa Leonor

En esta línea, el comandante del buque tiene órdenes de la Casa Real de no sancionar a Leonor si se salta algunas normas, como la de tener relaciones sentimentales de forma abierta y notoria. No quieren que un desliz de su hija comporte un castigo que fastidie la experiencia de la futura reina.

Sin embargo, el caso del joven guardiamarina es distinto. Es el argumento al que se agarran los altos cargos del buque. Porque a diferencia de Leonor, él no goza de ninguna excepción especial, lo que lo deja expuesto a recibir una sanción disciplinaria si se confirma la relación. Un escenario que, una vez más, deja clara la doble vara de medir cuando se trata de la princesa.