La travesía de Leonor con el buque escuela Juan Sebastián Elcano debería ser una de las experiencias más enriquecedoras de sus tres años de formación militar, sin embargo se ha convertido en un verdadero infierno. La princesa sabe muy bien cual es su papel y está cumpliendo con ello a la perfección. Estaba preparada para sortear cualquier obstáculo. La hermana de Sofía se embarcó en esta aventura el pasado 11 de enero. Forma parte de la formación militar con la Armada. Tuvo una preparación de tres meses en la Escuela Naval de Marín, aunque sus compañeros llevan tres años preparándose para esta aventura. Por este motivo para ella todo ha sido mucho más difícil.

Leonor en Uruguay
Leonor en Uruguay

Leonor sufrió cinetosis, mal de tierra. 21 días sin poner un pie en tierra firme nada más empezar, la peor parte de la travesía. Padeció fuertes mareos y vómitos. Tuvo que confinarse en su camarote y recibió atención médica por deshidratación. Incluso sufrió alguna caída por el movimiento de la embarcación debido al fuerte oleaje, especialmente en una de las guardias. Por este motivo, después de verse sus moretones en los brazos al salir del barco en Uruguay, los altos cargos tomaron la decisión de librar a la princesa de las guardias.

Leonor no recibe el mismo trato que sus compañeros 

A diferencia de los otros 75 guardiamarinas, Leonor no se dedicará a esta profesión. Ella será la futura reina de España, y como tal necesita tener la formación militar en los tres ejércitos para saber como actuar en una situación de guerra. Los otros, esta formación será su profesión, por ello no se les puede perdonar nada. A la hermana de Sofía se le ha adaptado el programa solo para ella. Recibirá independientemente de sus cualificaciones la máxima puntuación en todos los ejércitos, pero para tranquilidad del resto de compañeros, su nota no interfiere en la del resto. Es independiente.

Algunos compañeros de la princesa se han hecho muy amigos de ella, mientras que hay otros que la detestan, pero no por su forma de ser, sino por sus privilegios y la forma en la que ha cambiado todo por su presencia. Hay que tener en cuenta que es la futura reina de España, por ello la vigilancia es máxima. Hay cinco escoltas merodeando por el barco, y aunque vigilen a la princesa también se preocupan del resto. Mayor seguridad. Saben que para Leonor esto no es una prioridad, pero en su caso quieren dejar claro que no sigue los ejercicios a rajatabla. Las partes más duras no las realiza.

Los alumnos han mostrado su descontento a la dirección de la Escuela Naval de Marín y se lo han comunicado a algunos de sus padres.

Leonor casa real el cano
Leonor casa real el cano