Se avecina un acontecimiento importante en la vida de la princesa Leonor, que jurará la Constitución Española el próximo 31 de octubre, justo el día en que cumple la mayoría de edad. Una ocasión que merece una celebración a lo grande.
Según anunciaron desde la casa real, las festividades se dividirán en dos partes, una en las Cortes y la otra en el Palacio Real. En la primera veremos la presencia de figuras influyentes del país. Según el comunicado oficial habrá actividades como la entrega del Collar de la Orden de Carlos III y un almuerzo con altas autoridades del Estado. Los actos se dividirán entre las Cortes y el Congreso.
No quieren a Juan Carlos I durmiendo en la Zarzuela
Pero la cosa se complica cuando hablamos de la fiesta de cumpleaños, que será algo más íntimo en el Palacio de El Pardo. Aquí es donde las cosas empiezan a ponerse interesantes. Después de los eventos institucionales mencionados, habrá una celebración familiar y privada en el Palacio de El Pardo, que incluirá a la familia real, la familia de SM el Rey y la familia de SM la Reina.
No es coincidencia que la fiesta se realice en El Pardo. Al parecer, la sugerencia provino desde Moncloa. Resulta que el Gobierno está interesado en que Juan Carlos I, el rey emérito, no ponga un pie en la Zarzuela, que solía ser su hogar durante décadas. Y tampoco quiere la reina Letizia, instigadora del alejamiento de Juan Carlos de la Casa Real.

Discrepancias entre la reina Letizia y el rey Felipe
La intenciones pasan por que Juan Carlos I se quede en la casa de la infanta Elena o en algún lugar retirado de Madrid. En este sentido, si algo no le falta al emérito, son contactos con mansiones de ensueño donde podría acomodarse perfectamente. Sugerencias con las que buscaría provocar que Juan Carlos se sienta avergonzado y coja un avión de vuelta a Abu Dabi en cuanto termine la fiesta.
Felipe y Sofía, en cambio, no ven con malos ojos que Juan Carlos I pase por la Zarzuela. A pesar de todo lo que ha sucedido durante su reinado y los líos en su matrimonio con la ex monarca, la madre de Felipe y el propio rey no tienen problemas en recibir a Juan Carlos en su residencia real. El lío está montado.