No es ningún secreto. La reina Sofía y Juan Carlos I nunca estuvieron enamorados. Se casaron por obligación de sus padres. El deseo de emparentar dos monarquías. La emérita estaba enamorada de Harald de Noruega, pero no fue correspondida, él solo la utilizó como amiga para confundir a la prensa mientras enamoraba a su mujer, el verdadero amor de su vida. Es en ese momento cuando rompieron su amistad. Por su parte, el emérito mantenía una relación secreta con Olghina de Robilant, plebeya y escritora, algo parecido a Letizia, tal vez por ello siempre le ha tenido cierta inquina.

Reina Sofía y rey Harald de Noruega / GTRES
Reina Sofía y rey Harald de Noruega / GTRES

Los eméritos solo mantuvieron relaciones íntimas para dar a luz al futuro heredero de la corona, pero hasta eso les salió mal. Los dos primeros nacimientos fueron mujeres, las infantas Elena y Cristina. Juan Carlos I estuvo a punto de desistir y a cambiar la Constitución para que la madre de Froilán heredase el trono, pero no confiaba en ella.

Por cualquiera es sabido que la perdición de Juan Carlos I eran las mujeres y engañaba a la reina Sofía con casi todas. Era una persona infiel por naturaleza, aunque él entendió que no eran un matrimonio. Estaban juntos o aparentaban estarlo por la estabilidad de la corona, pero cada uno hacía su vida. Y es que se habló mucho de las relaciones del padre de Felipe VI, pero muy poco de su madre.

La reina Sofía también ha tenido sus escarceos amorosos pero ha sido mucho más discreta. Ella continuaba en la corona y Casa Real tenía que intentar que nada saliese a la luz, por ello Felipe VI actuó rápido cuando se la empezó a relación con Alfonso Díez, el marido de una de sus mejores amigas, la Duquesa de Alba. Entre ellos saltaba a la vista la gran complicidad.

Felipe VI veía a Alfonso Díez como una persona aprovechada 

Felipe VI, Elena y Cristina nunca han tenido una buena relación con Alfonso Díez porque han creído que acosaba a su madre y que se aprovechaba de ella con sus zalamerías para llegar a la corona. Obligaron a la reina Sofía a dejar de verse con el aristócrata, sea lo que sea que hubiesen tenido en el pasado.

A Alfonso Díez se le ha considerado durante mucho tiempo uno de los amantes de la reina Sofía. Y decimos amantes porque ella no podía mostrarse en público con ninguna persona aunque hubiese cesado la convivencia con Juan Carlos I y no fuesen matrimonio. No estaba engañando a nadie, pero para la imagen de la corona lo estaba haciendo.

La reina Sofía era feliz con Alfonso Díez, aunque solo fuesen amigos, no entendía nada. Sus hijos no la dejaron ser feliz. Siempre viviendo a la sombra de Juan Carlos y dando una imagen de una mujer abandonada, humillada y traicionada en numerosas ocasiones.

Isabel Presyler Alfonso Díez GTRES
Isabel Presyler, Alfonso Díez / GTRES