Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina decidieron poner punto y final a su relación hace más de tres años. Surgió a raíz de unas polémicas fotografías donde se destapó la infidelidad del exjugador de balonmano a la hermana de Felipe VI, aunque eso no es tan real. El exduque de Palma hace tiempo que deseaba finalizar su matrimonio con la madre de sus hijos. Arrastraban problemas desde hace mucho tiempo, pero Cristina rechazaba la idea. Ella estaba muy enamorada y pensaba que las cosas podrían arreglarse, como han hecho otras veces.

El matrimonio de Iñaki y Cristina hace mucho tiempo que no funcionaba, Laura Rodríguez y Maica Vasco contaron que el exjugador de balonmano fue infiel a la infanta en numerosas ocasiones y ella lo sabía. Vivieron algo parecido a la relación que mantuvieron Juan Carlos I y la reina Sofía. La hermana de Felipe VI no quería separarse hasta que Irene Urdangarin fuese mayor de edad.
Cuando conoció a Cristina, Iñaki ya mantenía una relación con otra mujer, Carme Camí. Pero la dejó porque los beneficios que tendría con la infanta serían mayores. Pertenecería a la corona y sería todopoderoso. Sin embargo, parece que las cosas no salieron como él creía. Fue el único que pagó un alto precio por el caso Nóos, y no el único culpable. Juan Carlos I le pidió silencio y le prometió que cuando saliese de la cárcel le solucionaría la vida.
Felipe VI paga a Iñaki Urdangarin la hipoteca de su casa de Vitoria
Así ha sido, por el chantaje de Iñaki Urdangarin a la corona, ha cobrado dos millones de euros en concepto de indemnización por un libro que le ofrecieron escribir y al que renunció. Además, también ingresa 25.000 euros mensuales de por vida mediante transacciones desde Suiza para evitar a la Hacienda Pública.
Cuando Iñaki Urdangarin conoció a la infanta Cristina e iniciaron una relación, el exjugador de balonmano se atrevió a pedir dinero a Felipe VI, con quien tenía una excelente relación, para pagar la hipoteca de su casa. Según Joaquin Abad, le contestó de malas formas que se buscase la vida, cada uno se paga su casa.
Por ello le pide a Juan Carlos I el favor, y le recomienda a Iñaki Urdangarin que haga negocios. Es el momento en que ambos se involucran en negocios turbios, los que después le salpicaron en el caso Nóos y al que al emérito nunca le pasó nada porque gozaba de inviolabilidad. El exjugador de balonmano fue la marioneta de Casa Real, por ello ahora se ha vengado de todos. Ahora sí que le pagan la hipoteca de su nueva casa de Vitoria.
