Cristina de Borbón estaba muy enamorada de Iñaki Urdangarin a pesar de todos los engaños y los problemas que ha afrontado el matrimonio durante sus más de dos décadas. Aparentaron felicidad, pero la realidad era muy distinta. El exjugador de balonmano apareció dando un paseo por la playa de Biarritz con una misteriosa mujer. Se habló de una infidelidad, la que habría terminado con el matrimonio, pero realmente habría sido el motivo de peso para anunciar la verdad, la relación ya estaba rota desde hace mucho tiempo.

La infanta era conocedora de la relación de Iñaki con otra mujer. Ya cuando estaba en prisión tenía claro que se divorciaría de la madre de sus hijos. De hecho, las visitas de la hermana de Felipe VI a la cárcel de Brieva se espaciaron en el tiempo hasta desaparecer. Decían que estaban juntos pero cuando salió de prisión, él se quedó en Vitoria, mientras que ella continuaba en Ginebra y no se acercaba ni un solo día.
La hija de Juan Carlos I creía que esta relación de Iñaki con otra mujer sería algo pasajero, como ha sucedido con muchas otras que no han salido a la luz. Pensaba que arreglarían la situación, pero en esta ocasión todo era diferente. Básicamente porque el exjugador de balonmano quería lucrarse a costa de los Borbón.
La infanta Cristina descubrió que Ainhoa Armentia acompañó a Iñaki Urdangarin a Barcelona
El exduque de Palma echaba la culpa de sus desgracias a la familia de la infanta Cristina. Ya que ella no estaba dispuesta a ceder y solucionarle la vida, fue Juan Carlos I quien hizo de intermediario. Como le prometió, le solucionó su vida. Cobró dos millones de euros en concepto de indemnización por un libro que le ofrecieron escribir y al que supuestamente renunció. Además, ingresa todos los meses 25.000 euros. Un sueldo que el día que fallezca el emérito se encargará personalmente Cristina de financiarlo.
La infanta Cristina solo impuso una cláusula en aquel divorcio, y es que no quería ver a Ainhoa Armentia cerca de sus hijos. La semana pasada Iñaki estuvo en Barcelona viendo un partido de Pablo en el Granollers. Aparentemente estaba solo, por lo menos en las gradas, pero la hermana de Felipe VI descubrió que se había traído a la abogada. Ainhoa estuvo en la capital catalana y cenó con Iñaki, Pablo y Johanna. Una imagen que no ha sido captada pero que ha molestado a la infanta. Sufrió una crisis nerviosa la noche del pasado viernes.
