La infanta Elena es la única hija de Juan Carlos I que aceptó las normas de la corona y se casó con alguien de la aristocracia, pero no estaba enamorada, cometió el mismo error que sus padres. Por este motivo el matrimonio fue un completo fracaso. Ya el día de la boda estuvo a punto de abandonar, pero hubiese sido un escándalo, así que intentó amarle, pero no lo consiguió. Jaime de Marichalar y la hermana de Felipe VI tenían discusiones constantes. El carácter del exduque de Lugo cambió, sufría bipolaridad. Obligaba a la infanta a vestir como él quería, no era una mujer feliz. Ni tan siquiera los hijos de ambos ayudaron a solucionar las heridas de un matrimonio roto, las empeoraron.

Infanta Elena y Jaime de Marichalar / GTRES
Infanta Elena y Jaime de Marichalar / Gtres

Elena de Borbón anunció a sus padres que quería divorciarse en 2007, fue un escándalo para ellos porque sería el primer divorcio oficial en los Borbón, ni tan siquiera ellos dieron ese paso aunque toda España sabía que no se amaban. Sin embargo, la infanta continuó dos años más con Jaime, los más tormentosos de su vida porque sufrió un ictus y Juan Carlos no vio conveniente que se divorciasen en ese momento y le dejase abandonado como una mala esposa.

El ataque cerebral modificó el carácter de Jaime. Pasó de ser un hombre exquisitamente educado a una persona malhumorada, iracunda, capaz de expresar las mayores inconveniencias”, desvela Pilar Eyre. Se volvió una persona insoportable. La convivencia era insostenible. La infanta Elena lloraba todas las noches. Era una cárcel. Empezó un infierno para ambos desde aquel ictus.

El carácter de Jaime de Marichalar cambió cuando sufrió el ictus 

Jaime soltaba todo lo que se le ocurría”, afirma la periodista. “Sin filtros. Desde llamar fea a una señora a decirle a otra que iba mal vestida, y su mujer trataba de arreglar sus desaguisados y sufría horriblemente”. Se sentía avergonzada, a veces no salían a la calle ni acudían a ningún acto simplemente para no sufrir estas consecuencias.

Mucha gente se había dado cuenta de que el matrimonio entre Jaime y Elena no funcionaba. Se desconoce si han tenido algo con otras personas, pero ninguno de los dos han querido volverse a casar ni emparejarse con otras personas. Se han quedado solteros, la historia de ambos ya está contada.

La infanta Elena es una mujer muy religiosa y para ella no estaría bien visto empezar una relación con otro hombre. Además, lleva muchos años soltera y ahora le costaría hacerse a otras costumbres. Vive con la compañía de su personal de servicio y su mascota. Además de Victoria Federica, que su residencia oficial aún es el domicilio de su madre.

Jaime de Marichalar y Elena de Borbón
Jaime de Marichalar y Elena de Borbón