"Vuelve, a casa vuelve, vuelve a tu hogar, que hoy es Nochebuena y mañana Navidad. Vuelve, a casa vuelve". Este año, a El Almendro de los Borbones, El Emérito, no le han cantado esta canción. Sorprendentemente, Juan Carlos no ha vuelto todavía a casa en lo que llevamos de año. Y mira que el año pasado no paró de ir y venir desde Abu Dhabi a España. Pero esta primera visita del 2025 se está haciendo esperar. Finalmente, sin embargo, parece que lo volveremos a tener por aquí. ¿Cuándo? A mediados de mes de marzo. ¿Dónde? Evidentemente, no en Zarzuela, donde es considerado persona non grata, sino allí donde lo reciben siempre con los brazos abiertos, le hacen la rosca, le ríen las gracias y le dan golpecitos en la espalda: en Sanxenxo. Su grupo de amiguis, su grupito ya se frota las manos esperando la llegada del tarambana para hacer unas risas, ponerse hasta arriba de festines y manduca e ir a navegar... o no. Porque para esta primera visita del monarca a Sanxenxo del 2025 puede haber una novedad, una imagen poco habitual.

Rey Juan Carlos regatea GTRES
Juan Carlos, de regatas GTRES

Normalmente, esta que ven es una de las imágenes que proyecta Juan Carlos cuando va a Galicia, la de él navegando a bordo del Bribón y haciendo regatas. Regatas como las que habrá muy pronto, dentro de unos días, durante la VII Liga Española de seis metros, en la cual participará, como es habitual, su barco, el Bribón. Una práctica que le entusiasma y que se repite desde hace años y años. Pero esta vez la cosa puede ser diferente. Quizás nos sorprenderemos y no veremos esta típica imagen. Y es que atención a lo que explica Monarquía Confidencial sobre el rey emérito. Primero, que esta vez será una visita de hospital, breve, de dos días y para de contar. Pero todavía más preocupante es que aunque será la primera visita a España en cinco meses, "hay dudas de que pueda participar personalmente en la competición, debido a los problemas físicos que padece, cada vez más acentuados, y que en concreto afectan sobre todo a la movilidad de su pierna izquierda".

joan carles muletas gtres
Juan Carlos, con muletas GTRES

Según fuentes próximas a su entorno, hay mucha preocupación sobre sus capacidades para hacer ir el barco y que pueda salir adelante con garantías. Y atención a dos palabras que resuenan como un peso muerto en su mente: tratamiento fallido. Según parece, acaba de recibir muy malas noticias en Ginebra, donde tiene uno de sus médicos de cabecera que vela por su salud y el buen funcionamiento de su pierna. Y allí ha recibido una bofetada a mano abierta: "se ha estado sometiendo a un tratamiento experimental que recibía en Ginebra, que según aseguran fuentes cercanas, ha dejado de ser eficaz". Juan Carlos, devastado y abierto a estudiar alternativas y explorando otras opciones terapéuticas por tener movilidad en su pierna izquierda. “Existen varias vías, incluidas terapias físicas avanzadas y tratamientos quirúrgicos menos invasivos ante un notable deterioro"

Juan Carlos y Felipe
Juan Carlos y Felipe

"A pesar de las diversas intervenciones médicas que ha recibido, las secuelas de algunas de sus operaciones, particularmente las relacionadas con problemas en caderas y piernas, le han generado dificultades para realizar actividades que antes eran parte de su rutina". En palacio hay "preocupación por la excesiva rigidez de la pierna, que no le permitiría navegar con comodidad. El Bribón es una embarcación que requiere agilidad y destreza, y aunque él siempre ha sido un hombre con gran fortaleza, hoy en día la movilidad de su pierna le dificulta realizar maniobras con la misma soltura que antes”. ¿Conclusión? Tendrá que conformarse con navegar en la lancha de acompañamiento, conocida como 'Cristina', que sale al lado del Bribón. “El rey Juan Carlos tiene una voluntad inquebrantable, pero las limitaciones físicas son evidentes”, asegura su entorno.