Desde su salida de España en 2020, el regreso de Juan Carlos I ha sido un tema polémico. Aunque ha mantenido su residencia oficial en Abu Dabi, cada vez son más frecuentes sus estancias en territorio español. La última de ellas ha dado mucho de qué hablar: lleva ya tres semanas instalado en Madrid, en una exclusiva urbanización situada a apenas cuatro kilómetros del Palacio de Zarzuela.

Este movimiento ha sido interpretado como un desafío a las restricciones impuestas por su hijo, el rey Felipe VI, quien ha sido claro en su intención de mantener al emérito alejado del foco mediático de España. Sin embargo, el ex monarca parece decidido a no desaparecer del mapa y ha aprovechado una ocasión especial para justificar su nueva estancia en la capital.

Juan Carlos y Felipe VI / Europa Press

Juan Carlos I no se ha movido de España desde principios de febrero

El pasado 6 de febrero, Juan Carlos I viajó a Lisboa para asistir al funeral de su amigo de la infancia, Aga Khan. Aunque se esperaba que tras el evento regresara a Emiratos Árabes, lo cierto es que optó por hacer una parada en Madrid. Y lo que comenzó como una breve visita, según informó Elcierredigital, se ha prolongado más de lo esperado. Al parecer, el emérito ha encontrado en La Florida, una de las zonas más exclusivas de la ciudad, un nuevo refugio temporal.

Desde allí, ha tenido la oportunidad de reunirse con su hija, la infanta Elena, y se especula que también ha mantenido un encuentro privado con Felipe VI. Aunque la relación entre padre e hijo ha sido tensa y distante, esta conversación podría haber servido para negociar algún tipo de acuerdo sobre su futuro en España.

Juan Carlos y Elena / GTRES

Juan Carlos I tiene previsto desplazarse a Sanxenxo próximamente

La presencia prolongada de Juan Carlos I en Madrid genera incomodidad en Zarzuela, que sigue sin ver con buenos ojos que el ex monarca vuelva a ocupar el centro del debate público. Su simple cercanía ya supone un dilema para la Casa Real, que intenta mantener su imagen alejada de las polémicas que han rodeado al emérito en los últimos años. De hecho, por eso fue ‘exiliado’ a Abu Dabi.

Pero Juan Carlos I no parece preocupado por esta situación. El emérito ya está de vuelta de todo y la monarquía está lejos de sus principales preocupaciones. Y todo apunta a que su estancia podría alargarse aún más. Algunas fuentes han señalado que sus planes pasan por viajar próximamente a Sanxenxo, donde volverá a participar en las regatas, una de sus grandes pasiones y que durante los últimos años le han servido como la excusa perfecta para seguir pisando suelo español cuando ha querido.