La travesía en el Juan Sebastián Elcano es solo una etapa más en el camino de la princesa Leonor hacia el trono de España. Y no será la última. El año que viene le tocará pasar por el ejército del aire, en Murcia, donde completará su tercer año en el ejército, tras el cual obtendrá el título de Capitana de todos los ejércitos y estará lista para ser la próxima Jefa de Estado.

Pero la formación de Leonor para ser reina no ha empezado en el Elcano. Y tampoco en la Escuela Naval de Marín o en la Academia Militar de Zaragoza. La heredera lleva años preparándose para llevar el peso de la corona. Estudios académicos, clases de protocolo, sesiones de dicción y expresión en público… Se puede decir que será una de las reinas más preparadas de la historia de España.

Leonor en la jura de bandera / Casa Real

La reina Letizia ha trabajado sin descanso para preparar a la princesa Leonor

La reina Letizia es una de las personas que más ha trabajado para que su hija sea una reina digna. La consorte es quien más ha trabajado para que Leonor sea una reina admirada por el pueblo y por el mundo entero. Y no solo se ha preocupado de sus modales o capacidades. Letizia también ha incidido en que lleve una alimentación sana y equilibrada. La imagen es un punto muy importante en cualquier royal. Pero hay más.

Letizia sabe por experiencia propia lo importante que es estar preparada mentalmente para lo que le viene a Leonor por delante. Es por eso que, desde que tiene seis años, la ha llevado a terapia psicológica.

Letizia Sofia y Leonor GTRES

Leonor y Sofía acuden a terapia

El objetivo de la terapia es que obtenga las técnicas y herramientas suficientes para, entre otras cosas, sobrellevar el peso de la monarquía y todo lo que implica en lo que se refiere a relaciones personales, valoraciones públicas y de la prensa, o las presiones que existen en las altas esferas.

Aunque en menor medida, Letizia también ha querido que la infanta Sofía pase por este proceso. La hermana de Leonor no tendrá las responsabilidades de su hermana, pero siempre estará bajo el escrutinio de los medios y los ciudadanos. Inevitablemente, será una persona pública. Y la reina siempre ha considerado que, aunque en menor medida, este proceso era igual de necesario para su hija pequeña. En el caso de Sofía, acude a terapia desde los 10 años.