La salud de Leonor ha generado gran inquietud en su círculo cercano debido a los intensos desafíos que enfrenta durante su formación a bordo del Juan Sebastián Elcano. La princesa, que forma parte del programa de la Armada Española, está viviendo una experiencia de gran exigencia. Este entrenamiento no es solo un paso hacia su futuro como heredera, sino que también ha sido una de las pruebas más difíciles de su vida. La joven, aunque decidida, no estaba completamente preparada para los retos físicos y emocionales de la travesía, lo que ha complicado enormemente su adaptación.

Desde que comenzó su viaje, Leonor ha tenido que lidiar con severos problemas de salud. Las primeras semanas en el mar fueron especialmente duras, ya que no estaba acostumbrada a la vida en alta mar, lo que le ha ocasionado frecuentes mareos y vómitos. A raíz de esta cinetosis (un trastorno que provoca náuseas y mareos en aquellos no acostumbrados al movimiento del barco), se vio obligada a recibir atención médica constante. El equipo sanitario le administró biodramina cada pocas horas para mitigar los efectos, pero la situación empeoró aún más, llegando incluso a sufrir caídas y contusiones, visibles en su llegada a Uruguay.

Leonor
Leonor

La princesa Leonor ha tenido una adaptación complicada a la vida en alta mar

La familia real guarda un discreto silencio sobre el estado de salud de Leonor, sin confirmar ni desmentir los rumores que circulan. Lo cierto es que, a bordo del Juan Sebastián Elcano, la princesa ha tenido que enfrentarse a condiciones extremas que ponen a prueba sus límites. Después de pasar más de 20 días sin pisar tierra firme, su salud se ha visto afectada de manera considerable, obligando al equipo médico a tomar medidas más drásticas. En varias ocasiones, se le ha administrado medicación intravenosa para contrarrestar la deshidratación provocada por los intensos mareos y la dificultad para mantener su alimentación.

Además de la cinetosis, Leonor ha tenido que soportar la claustrofobia, una sensación que aumenta cuando se pasa tanto tiempo en espacios cerrados y reducidos, como los que ofrece el buque escuela. La princesa, que en otras circunstancias podría haberse preparado con más tiempo y experiencia, ha tenido que adaptarse rápidamente a un entorno que dista mucho de lo que estaba acostumbrada.

Paloma Rocasolano, especialmente preocupada

Sus compañeros de viaje afirman que es una de las guardiamarinas que más dificultades está enfrentando, lo que ha incrementado la preocupación de sus padres, especialmente de Letizia, quien nunca quiso que su hija se embarcara en esta experiencia tan dura.

Elionor en la jura de bandera / Casa Reial
Leonor en la jura de bandera / Casa Reial

La tensión por la salud de Leonor también ha sido palpable en su familia materna. Paloma Rocasolano, la abuela de la princesa, se ha mostrado extremadamente preocupada. Después de haber lidiado con las complicaciones de salud de su otra nieta, Carla Vigo, Paloma está muy sensibilizada hacia los problemas de salud mental y emocional de los jóvenes, especialmente los de Leonor, quien se enfrenta a un camino lleno de obstáculos y desafíos. La princesa no solo está lidiando con problemas físicos, sino que el entorno en el que se encuentra, lejos de su familia y rodeada de tensiones, está afectando su bienestar emocional.