La decisión de Felipe VI de renunciar a la herencia de su padre, Juan Carlos I, ha sido una de las más comentadas en la familia real española en las últimas décadas. La herencia del emérito se estima en más de dos mil millones de euros, una suma que muchos esperaban que el actual monarca recibiría.
Sin embargo, debido a los escándalos que rodearon la figura de su padre, Felipe VI no dudó en tomar medidas drásticas. Renunció públicamente a esta herencia, y a Leonor y Sofía, sus hijas, también se les excluyó de cualquier ganancia derivada de la fortuna de Juan Carlos I. Cabe decir que no se puede renunciar a una herencia de alguien que aún está vivo. Y que Sofía no puede rechazarla hasta alcanzar la mayoría de edad. Aun así, la idea es que Felipe y sus hijas queden al margen de la herencia.

Felipe VI sí recibirá parte de la fortuna de Juan Carlos I
Pero, aunque Felipe VI no reciba directamente el dinero de su padre, la realidad es que, de alguna manera, una buena parte de la fortuna de Juan Carlos I terminará en los bolsillos del rey y de sus hijas. Esto se debe a la herencia indirecta que recibirán a través de la reina Sofía, quien sigue siendo la esposa de Juan Carlos I, aunque ya no vivan juntos.
A lo largo de los años, la reina Sofía ha sido un pilar fundamental para la institución monárquica, y su sacrificio por mantener la imagen de la corona intacta no ha pasado desapercibido. Y a pesar de las numerosas infidelidades del emérito, él siente una profunda gratitud hacia su exmujer por no haber perjudicado su reinado. Por eso, en su testamento, ha dejado claro que Sofía será una de sus herederas.

Felipe VI y las infantas Elena y Cristina serán millonarios
El emérito no ha querido dejar a su exesposa sin su parte de la herencia, y ella, en respuesta, también ha dejado claro en su propio testamento que repartirá su fortuna entre sus hijos y nietos. De esta manera, aunque Felipe VI renuncie a la parte directa de Juan Carlos I, su madre, la reina Sofía, se encargará de transferirle una parte significativa de esa herencia. Y también a Leonor y Sofía. Así, de manera indirecta, Felipe VI se beneficiará enormemente de la fortuna de su padre, consolidándose como uno de los hombres más ricos de España.
La infanta Elena y la infanta Cristina, por su parte, también verán incrementada su riqueza. De hecho, se espera que reciban una mayor cantidad de dinero, pues ellas habrán recibido una parte directa de la herencia de Juan Carlos I. A través de una fundación creada por el emérito en conjunto con sus hijas, se busca canalizar la herencia de manera que se evite que el fisco español se lleve parte del dinero.