La campaña de desprestigio contra la reina Letizia ha surtido efecto y su posición dentro de la Casa Real ha quedado seriamente debilitada. En la actualidad, su influencia ha disminuido drásticamente, relegándola a un segundo plano, de la misma manera en que durante años mantuvo a Felipe VI. Algunos observadores creen que esta estrategia ha sido orquestada desde la propia Casa Real, e incluso se baraja la posibilidad de que el rey emérito Juan Carlos I esté detrás de este movimiento. Para la institución monárquica, no resultaba aceptable que el monarca continuara siendo una figura secundaria en el esquema del poder.

Letizia y Felipe dicen adiós a Leonor
Letizia y Felipe dicen adiós a Leonor

El daño a la imagen pública de Letizia, especialmente tras los rumores sobre una supuesta infidelidad hacia el padre de sus hijas, ha llevado a que finalmente acepte sin discusión su papel de reina consorte. En los últimos meses, Felipe VI ha asumido el control absoluto de la monarquía, como se ha evidenciado en la distribución de los actos oficiales, en los que él es el protagonista indiscutible, mientras que la participación de Letizia se ha reducido de manera significativa. Además, su influencia sobre la familia Borbón también ha menguado. Prueba de ello es que en las recientes reuniones familiares han estado presentes miembros que en el pasado habían sido alejados, incluyendo al rey emérito. Las únicas ausencias notables han sido Leonor y Sofía, ya que sus padres han acordado proteger el futuro de la heredera al trono.

Curiosamente, se ha producido un giro similar al que Letizia impuso en su momento: si durante años consiguió distanciar a los Borbón de la Zarzuela y permitió la cercanía de su propia familia, ahora ocurre lo contrario. En el último año, los Urdangarin han residido en Zarzuela; Irene y Miguel se instalaron con su abuela, mientras que la infanta Elena y Victoria Federica han visitado con frecuencia el palacio. Incluso la infanta Cristina ha recuperado presencia en el entorno real.

Los Ortiz Rocasolano tienen prohibido quedarse en Zarzuela 

Uno de los grandes triunfos de la reina Sofía ha sido precisamente fortalecer los lazos con su familia y, al mismo tiempo, desplazar a los Ortiz Rocasolano. Sofía fue clave en la presión ejercida para que Felipe VI tomara medidas en este sentido. Antes, Paloma Rocasolano solía acudir sin previo aviso al Pabellón del Príncipe para ver a su hija y nietas. Durante la infancia de Leonor y Sofía, fue un apoyo fundamental en su crianza, y en la pandemia incluso residió con la familia real, mientras Sofía permanecía en el palacio prácticamente sola. Esta situación generó un profundo malestar en Felipe VI, quien finalmente decidió restringir las visitas de Rocasolano. Ahora, la madre de Letizia no puede acudir con la misma libertad ni pernoctar en la residencia real.

Paloma Rocasolano está visiblemente afectada por esta nueva dinámica. En el pasado, mantenía una relación cercana con Felipe VI, pero las recientes revelaciones sobre su hija, en las que se sugiere su implicación en ciertos asuntos polémicos, han llevado al monarca a marcar distancia. La Casa Real se ha reconfigurado en términos de imagen pública: a ojos de todos, solo existen el rey, la reina consorte, la princesa Leonor y la infanta Sofía, sin lugar para otros miembros familiares en la primera línea institucional.

Paloma Rocasolano
Paloma Rocasolano