Un incidente captó la atención de los medios, relacionado con Letizia y su seguridad. Según informes, la Casa Real se vio en la necesidad de intervenir cuando fue vista conduciendo un Mercedes con cristales tintados por la A6, en un estado que genera conmoción.

es descrita como una mujer de carácter firme, controladora y audaz. Es por esto que, saber que ha llegado al punto de perder el control de sí misma, es alucinante. Fue el periodista Joaquín Abab el que publicó Letizia, una biografía no autorizada, cuyos episodios reúnen una serie de testimonios nunca antes revelados del comportamiento de la mujer de Felipe VI.
Algo en lo que coinciden varias personas que han estado en su entorno íntimo es que le gustaba mucho la fiesta, no se resistía a las bebidas alcohólicas y podía durar hasta altas horas de la madrugada. Sin importar de qué magnitud fuera la fiesta, estaba acostumbrada a retomar sus deberes al día siguiente. Al menos, es lo que comentan sus amigas.
Sin embargo, a los hechos del pasado hay que añadir el episodio en el que condujo ebria en plena autopista con dos coches escoltas a su alrededor. Al parecer, su imprudencia sirvió para que la reconocieran. Entramos en detalles en las siguientes líneas.
El espectáculo de Letizia, haciendo eses con el coche
Abad narra que el suceso tuvo lugar en una de las principales vías de acceso a la ciudad, donde la reina, aparentemente, no estaba en las mejores condiciones para conducir. La situación se complicó cuando se hizo evidente que había consumido alcohol, lo que llevó a la seguridad de la Casa Real a actuar rápidamente para garantizar su bienestar y el de los demás conductores en la carretera.

Resulta que la información fue corroborada por un madrileño que estaba conduciendo en esos momentos y se encontró con un Mercedes maniobrando de manera incorrecta en la vía. “Al tratar de adelantarlo le impidió el paso otro vehículo con antenas, era un coche escolta. Ese y otro vehículo oficial impedían que al adelantar al Mercedes hubiera un accidente. El individuo, cansado de ver al Mercedes haciendo eses, acabó adelantándolo. Al pasar junto al vehículo descubrió que era conducido por Letizia”, se lee en la biografía.
El Mercedes tintado, que es un vehículo habitual para la familia real, proporciona privacidad y resulta un símbolo del estatus que conlleva su posición. No obstante, la situación vivida por la royal alude directamente a la responsabilidad y el comportamiento de figuras públicas, especialmente en lo que respecta a la conducción bajo la influencia del alcohol.
Este episodio invita a reflexionar sobre la importancia de la seguridad vial y el respeto a las normas de tráfico, independientemente de la posición social. La responsabilidad al volante es un deber que todos debemos asumir, y el ejemplo de quienes están en el ojo público puede tener un impacto significativo en la sociedad. Así pues, el incidente con Letizia y su escolta es otra prueba de que la consorte no siempre es equilibrada y controlada como quiere aparentar.