Ernesto de Hannover, quien alguna vez vivió rodeado de lujo y glamour junto a Carolina de Mónaco, atraviesa ahora uno de los momentos más complicados de su vida. Con 70 años y un estado de salud alarmante, su vida parece estar marcada por una constante batalla. El hombre que alguna vez disfrutó de una vida de lujo y notoriedad ha caído en un estado de preocupante deterioro físico y psicológico que ha sorprendido a aquellos que le rodean.
La historia de Ernesto es una de lujo pero también de descontrol. Desde su boda en 1999 con Carolina, su vida estuvo salpicada de incidentes mediáticos y escándalos. En el año 2000, se vio envuelto en una agresión pública al dueño de una discoteca, y solo unos años después, su ausencia en un evento importante como la boda de Felipe VI y Letizia Ortiz generó especulaciones debido a su comportamiento cuestionable.

El estado de Ernesto de Hannover preocupa profundamente
Pero lo peor vino después. En 2020, Ernesto fue arrestado en varias ocasiones, primero por intentar agredir a la policía con un afilador de cuchillos y luego con un bate de béisbol. Estos hechos culminaron en su internamiento en una institución psiquiátrica. Los episodios de violencia, sumados a su consumo desmedido de alcohol tuvieron consecuencias.
Hoy, la situación es aún más preocupante. Tras una caída aparatosa en diciembre, sufrió una fractura de cadera que no logró consolidarse adecuadamente tras una primera intervención. A pesar de someterse a una nueva operación en la clínica Ruber, su recuperación es lenta, y sigue dependiendo de un andador para moverse. La diabetes que padece ha empeorado aún más su situación, y los médicos aseguran que su movilidad es cada vez más limitada.

Sometido a una segunda operación de cadera recientemente
Lo que ha llamado especialmente la atención de quienes lo rodean es su estado físico. En sus últimas apariciones se veía a un hombre visiblemente delgado y desmejorado. Y según medios especializados, su aspecto ha empeorado aún más en las últimas semanas, lo que ha desatado una creciente preocupación en su entorno. En un principio, su imagen reflejaba el desgaste de una vida marcada por los excesos, pero ahora se ha convertido en una verdadera alarma sanitaria.

Ernesto se ha visto obligado a reducir su agenda social y posponer varios viajes programados, concentrándose únicamente en su recuperación. A su lado, su pareja actual, Claudia Stilianopoulos, quien es conocida por su trabajo como artista, ha sido su principal fuente de apoyo. La relación comenzó en 2021, y desde entonces la joven ha sido su compañera incondicional. En medio de tanta controversia, Claudia ha tratado de ofrecerle un refugio emocional, ayudándole a lidiar con los desafíos físicos y psicológicos que enfrenta. Sin embargo, su situación sigue siendo incierta y sus allegados viven alertados por su preocupante estado de salud.