Leonor está generando un sinfín de preocupaciones en la Casa Real y entre los altos mandos de la tripulación del buque escuela Elcano, aunque no por su culpa. Tanto Juan Carlos I como Felipe VI realizaron esta misma travesía en su juventud, pero en su caso, las circunstancias eran muy distintas. En aquellos tiempos, la privacidad era mayor, ya que no existían los teléfonos móviles con cámaras ni las redes sociales que permiten la difusión instantánea de imágenes. Solo algunos fotógrafos documentaban la llegada de los monarcas a los puertos, y tras unas pocas instantáneas, desaparecían. Sin embargo, la situación de la princesa Leonor es completamente diferente: no solo es seguida por fotógrafos profesionales, sino que incluso particulares que la reconocen aprovechan cualquier oportunidad para capturar imágenes suyas, sin importar la privacidad de la joven.

Leonor se ha situado en el foco mediático no solo por las fotografías de los últimos sino por la última medida drástica que ha tomado la Casa Real, ya se habla de este movimiento a nivel internacional. Zarzuela ha interpuesto una denuncia contra el centro comercial y las personas responsables de filtrar imágenes obtenidas de las cámaras de seguridad, alegando una grave invasión de la privacidad de Leonor. No obstante, las fotografías en cuestión no muestran nada comprometedor; simplemente se ve a la joven disfrutando de su tiempo libre junto a sus compañeros, visitando un centro comercial y compartiendo una cerveza en un pub, algo completamente habitual en cualquier persona de su edad.
Tras los graves incidentes de estas últimas semanas y valorando todo lo que ha sucedido en los casi tres meses de travesía, Casa Real ha tomado medidas contra los cinco escoltas asignados a la seguridad de Leonor durante su travesía de seis meses. Su misión es garantizar su protección en todo momento, y, sin embargo, no han conseguido evitar que se filtre información privada. En Brasil, por ejemplo, un fotógrafo logró captar imágenes de la princesa en una fiesta de carnaval junto a sus compañeros, y aunque no se publicaron fotografías comprometedoras, el reportero aseguró que la vio besándose con uno de ellos. En Uruguay, circularon rumores sobre unas imágenes en las que Leonor aparecía tomando el sol en bikini junto a unos amigos en la playa, aunque estas nunca llegaron a ver la luz, ya que la Casa Real intervino a tiempo. Más recientemente, en Punta Arenas, Chile, la situación se ha vuelto aún más caótica.
Letizia ejecuta la orden, tres escoltas han sido despedidos
La reina Letizia ha reaccionado con gran enojo ante estos fallos en la seguridad de su hija. Además de culpar a los escoltas por su falta de diligencia, también ha manifestado su descontento con Felipe VI por no tomar medidas más estrictas. Letizia lleva años esforzándose por preservar la imagen de Leonor y moldearla para que sea la mejor reina posible en el futuro. Si bien hasta ahora su reputación es intachable, la reina insiste en que cada paso en falso puede perjudicarla a largo plazo. Por ello, ha solicitado el despido inmediato de algunos de los escoltas responsables de su seguridad durante estos incidentes, argumentando que ya han cometido errores similares en el pasado, se habla de tres de ellos. Según fuentes cercanas, los reemplazos ya han sido seleccionados y los escoltas sancionados estarían de regreso en España en los próximos días. Letizia ha demostrado que aún tiene poder dentro de la institución.
