Este fin de semana, un periodista responsable de uno de los mejores programas que se hacen en la radio en Catalunya se marchaba de merecidas vacaciones. Hablamos de Xavi Bundó y su Via lliure, que seguirá durante este verano bajo la batuta de Eudald Martínez, pero que por unas semanas no contará con el bueno de Xavi. Ha sido una despedida a la altura, con unas elecciones que lo hicieron estar en la radio desde primera hora de la mañana del domingo hasta altas horas de la madrugada de domingo a lunes, analizando todo lo que pasó en las elecciones al lado de Jordi Basté. Bundó termina, y una de las conversaciones que ha tenido este fin de semana para acabar fue sencillamente deliciosa. Para los que somos amantes de la radio, pero también de la televisión, y todavía más, para los que somos fans devotos de un actor y de una de las series que protagonizó. Hablamos del genial Pep Cruz y su inolvidable Oh! Europa.





Estrenada en junio del 94, pocos meses después de la creación de la Unión Europea, aquella reunión maravillosa de turistas eclécticos que iba recorriendo el viejo continente a bordo de un autocar capitaneado por la guía 'Meritxell', y donde había una pareja de recién casados, una pareja de homosexuales, un ligón madurito, un matrimonio septuagenario, dos amigas valencianas (con Ampariues y la frase más icónica de la serie: "Me l'imachinava més gran") o una familia sensacional formada por un restaurador de Palamós, su mujer andaluza que le llamaba "Chusemaría" y el hijo en común. Los geniales 'Deulofeu'. ¿Y quien hacía de padre Deulofeu? El no menos genial Pep Cruz, que hizo que una de las cosas mejores del planeta, las gambas de Palamós, fueran denominación de origen ("como las gambas de Palamós no hay nada", decía siempre su personaje). "Incluso me hicieron 'ranxer' de Palamós". Él era uno de los muchos actores y actrices de lujo de aquella serie mítica de Dagoll Dagom que los catalanes nunca han olvidado: Victòria Pagès, Joan Lluís Bozzo, Marc Cartes, Montserrat Carulla, Rosa Gàmiz y tantos otros. Y Pep ha recordado Oh! Europa al lado de la productora ejecutiva de Dagoll Dagom, y de aquella serie, y que además, salía en el primer capítulo, Anna Rosa Cisquella, y pareja en la vida real de Pep Cruz.

Un viaje que llevó a los personajes y a los espectadores, durante 13 capítulos, por 12 países diferentes: Francia, Inglaterra, Irlanda, Bélgica, Luxemburgo, los Países Bajos, Dinamarca, Alemania, Grecia, Italia, Portugal y España. Cruz y Cisquella han reído y se han emocionado recordando en RAC1 aquella serie, especialmente él, cuando han comentado el capítulo de Grecia donde aparecía el recordado Pepe Rubianes, que se enamoraba de la 'señora Emília' que interpretaba Montserrat Carulla. Un momento donde se le ha cortado la voz a Pep, "era muy amigo del Pepe".

Un Oh! Europa que, como decíamos, acababa con la última etapa en la capital española, en Madrid, con un momento glorioso cuando los turistas catalanes van a un bar regentado por el actor Jesús Bonilla y se producen numerosos equívocos sobre la lengua, por la manera como tenemos en Catalunya o en Madrid de decir diferentes cosas: biquini-mixto, quintos-botellines, pernil dolç-jamón de york, mitjanes-tercios, aigua natural-agua del tiempo, una pasta-bollería, xuxo-pepito, briox-suizo y así hasta el infinito. Una maravilla:
Hablando precisamente de cómo era Europa entonces y cómo es ahora, cómo era España y cómo es ahora, cómo éramos los catalanes y cómo somos ahora, han tocado el tema de la lengua. "Se creó un cierto conflicto, porque nosotros dijimos que queríamos poner a dos personajes que hablaran castellano", dice Cisquella, refiriéndose a los personajes de Óscar, uno de los dos miembros de la pareja gay (Paco Alonso) y Trini, la mujer de Deulofeu (Montse Pérez). "Entonces, TV3 no quería, fíjate tú. Ha cambiado mucho la tortilla. Yo decía: 'si creamos la realidad, tenemos que hacer que alguna de estas parejas sean mixtas'. Uno hablaba en catalán y el otro contestaba en castellano, y al final lo aceptaron". Momento que Pep Cruz recuerda qué le pasó con un directivo de TV3, "que un día bajó a echarme la bronca porque había dicho 'collonades'('gilipolleces')". ¿Cuál fue su respuesta?: "Escuche, yo soy del Empordà... ¿qué no has leído a Pla, tú, cariño? 'Collonades' lo decía continuamente Pla. Imagínate el lenguaje que utilizábamos, imagínate ahora, sería imposible. Todo tenía que ser políticamente correcto y la palabra 'collonades' se consideraba que no...". Uno de los muchos momentos impagables de una deliciosa conversación que vale mucho la pena escuchar entera, sobre todo, si eran fans de Oh! Europa. Un ejercicio de nostalgia sensacional:
Como decía la careta de entrada, "Oh! Europa, Europa, Eurooopa, un cielo estrellado de joyas antiguas"... Una joya de serie que por mucho que tenga 30 años, no tiene nada de antiguo. Maravillosa... Y si alguien dice lo contrario, está diciendo "collonades".