Uno de los papeles más queridos por los muchos seguidores de Com si fos ahir, el serial de sobremesa de TV3, es el de la psicóloga 'Cèlia Noguera', que hace cuatro temporadas que interpreta una actriz maravillosa, Sara Espígul. Un personaje que se las tiene de vez en cuando con sus compañeros de trabajo, como 'Miquel' de Eduard Farelo, que vive en pareja con 'Quique' (Biel Duran) y que a diferencia de ella, de Sara, no puede ser madre. Sara tiene dos hijos pequeños y este miércoles ha subido al lado de Eloi Vila en "Al cotxe!", donde ha explicado las dificultades para conciliar cuando se quiere ser una madre presente. En estos momentos también está haciendo Dones de ràdio en la Sala Villarroel, una obra sobre el cáncer de mama que considera terapéutica.

A Sara se le llena la boca hablando orgullosa de sus hijos, Mia y Bruc, de 10 y 5 años respectivamente. ¿"Fuerte, eh? Estoy bien distraída, pero bonito, precioso. El mejor proyecto que he hecho y haré en mi vida. Tenía muy claro que quería ser madre, no sabía cuando, pero me hacía mucha ilusión. Ahora...", avisa, "creo que irían bien unas clases de preparación". La intérprete y madre le confiesa a Vila que a pesar de ser maravilloso, no estaría mal que antes de tener hijos, te dieran algunas directrices que qué te puedes encontrar, tanto desde el punto de vista práctico como emocional, "para saber como encarar ciertos temas. Mi hija mayor es 'batallera', y yo a veces me encuentro con que no sé como gestionarlo".

Sara se ha abierto, como hacen todos los que suben de copilotos al coche de Eloi, y ha confesado que desde bien pequeña le preocupa el tema de la muerte. "Pienso mucho, y veo que mi hija también, es un tema que me preocupa, las enfermedades, no entiendo el hecho de desaparecer". La actriz es consciente del porcentaje tan bajo de intérpretes que pueden vivir de su trabajo, "doy gracias todos los días por el trabajo, por la familia que tengo". Apasionada por su trabajo, tenía claro de bien pequeña qué quería ser, "y ahora mi hija también me ha dicho que quiere ser actriz, y yo: ¡'Mierda!'", dice divertida. "Lo ayudaré en todo lo que haga falta, pero es que la inestabilidad de nuestro trabajo es tremebunda. Mareo mucho a mis hijos que escojan lo que les dé la gana, pero alguna cosa que les haga felices, tienes que ir feliz a trabajar, porque le dedicarás mucho tiempo a tu vida. Yo voy feliz a trabajar". Un trabajo que comparte con su pareja, el también actor Marc Martínez.

"Nos vamos adaptando como sale. Si de golpe le sale a él mucho trabajo y yo tuviera menos cosas, lo reajustaríamos, es encontrar un equilibrio. Marc es muy generoso. Intentamos no hablar mucho de trabajo en casa, sería muy pesado, pero nos ayudamos mucho en este tema", dice, orgullosa de la pareja que han formado, y después, de sus dos hijos, y hablando de conciliar trabajo y familia. Una de las cosas más bonitas de la deliciosa conversación ha sido hablando de abuelos y nietos. Concretamente, cuando van a ver a los padres de Marc, que son mayores que los suyos, y van con sus hijos: "Cuando vamos a ver a los padres de Marc, veo su cara, es como si les insuflaras vida por la vena"... Una conversación que vale mucho la pena. Sara Espígul, maravillosa.