Los colores blaugranas están de moda. Mientras el Barça masculino ilumina Europa con su fútbol mágico, el femenino hace tiempo que es un clamor: es el mejor equipo del mundo. Todo el mundo lo sabe y los aficionados no pueden estar más alegres. A pesar de la última derrota, muy polémica, contra el Real Madrid en la liga, las jugadoras culés partido tras partido hacen historia. Cada vez que enchufamos la televisión para verlas tenemos seguras dos cosas: nos lo pasaremos bien y saldremos contentos. Goleada, tras goleada, tras goleada, quién diría que en lugar de fútbol no están jugando a otro deporte. El Barça es una joya para todos los seguidores del conjunto blaugrana y están, de la mejor manera que podrían estar: primeras en la liga, a la final de copa y a semifinales de Champions.

La temporada promete y parece que todos los trofeos volverán a repetir el vestido de gala con los colores blaugranas. Este fin de semana, de hecho, se repusieron de la derrota para empezar de nuevo la racha. El equipo de Pere Romeu visitaba el Estadio Nuevo Los Cármenes, para enfrentarse al Granada, uno de los equipos revelación de la liga y, aunque en un principio costó, el Barça pudo llevarse el partido en la segunda parte. Dos goles, portería a cero y a casa, así de fácil lo hicieron. Eso sí, el partido se disputaba en Granada a las 12 del mediodía y después las culés hacían el parón de selecciones. Qué mejor que un fin de semana de primavera para ir a perderse por las calles de alguna ciudad andaluza y así lo hicieron dos de las jugadoras.
Clàudia Pina y Cata Coll, poco después de acabar el partido, nos sorprendieron en sus historias de Instagram juntas con gafas de sol y camisa sentadas en lo que parece un bar. Fue Cata Coll, minutos después, que reveló de qué vistas disfrutaban. Portera y delantera, en lugar de volver a Barcelona, parece que visitaron la ciudad de Granada, concretamente el barrio de Albaicín, en qué se ve la iglesia de San Nicolás en la instantánea de la portera. Las dos están convocadas en la lista de la selección española para este lunes, pero antes quisieron hacer una pequeña escapada.


Cata Coll y Clàudia Pina tienen una relación fantástica dentro del vestuario culé y parece que se enamoren de cada territorio en que van. Aquí mismo, las vimos a las dos comiendo calçots en un pueblo perdido de Catalunya y, obviamente, si tenían tiempo libre por Granada, tenían que hacer alguna excursión para visitar la ciudad. Ya tenemos ganas de que el Barça femenino vuelva del parón de selecciones para verlas a ellas, auténticas, encima de los terrenos de juego. Qué joyas tiene el Barça, una marcando goles y la otra parándolos.