Seguir a la maravillosa Helena Garcia Melero en redes es un ejercicio que vale mucho la pena si lo que queréis es alegraros el día y estar de buen rollo. Es lo que desprende la presentadora del Tot es mou de TV3 en todas sus publicaciones. Imposible estar amuermado viendo la cara de felicidad de Helena en todas las fotos y vídeos que cuelga. Sonrisa de oreja a oreja, comparte con sus seguidores la alegría de vivir, el buen rollo, la demostración de que siempre que se pueda, hace falta tomárselo todo con optimismo y coger la cara bonita de la vida. Cosa que ella practica. Tanto en su programa como cuando sale del trabajo. La Melero es una persona disfrutona, que regala momentos preciosos, a menudo, disfrutando de buena compañía en algún local o restaurante. De buen paladar, la presentadora sabe que nada mejor para celebrar la vida que en torno a una mesa.
No sabemos si este día que fue con el cesto a buscar setas también se encontró por el camino otro tesoro escondido por el suelo. Una delicia, un producto que los que son fans, consideran que es poco menos que un trozo de cielo que ha caído a la tierra. Un elemento esencial en muchas cocinas, y cada vez más a menudo, en las cartas de muchos restaurantes (quizás algunos se pasan de la raya). Sea como sea, un hongo aromatizante que te encuentras en muchos platos de pasta o de carne, objeto del deseo de muchos cerdos que hacen ir el olfato para detectarlas y que a veces tienen un precio prohibitivo. Hablamos de una de las joyas de la corona de la cocina de hoy en día, la trufa. Y de trufas ha hablado y mucho, Helena, este miércoles en su programa, al lado de una de las chefs de cabecera del Tot es mou, Maria Nicolau. Las dos salivando, pero no solo por el plato que estaba cocinando Maria, sino por lo que pasará este fin de semana en Vic: el 'Trufforum', la fiesta de la trufa negra y la gastronomía que tendrá lugar en el recinto Ferial El Sucre de Vic.
Este fin de semana, cita importante para los fanáticos de la trufa... como Helena, o Maria, que estará como jurado del concurso de cocina, acompañada de cracs como David Seijas o Ada Parellada. "También estarás tú, nos lo pasaremos teta, y el concurso de trufa es un acontecimiento mundial que da una pila de reputación a los que participan", dice orgullosa Maria. La Melero anuncia que "viene gente de todas partes a la ciudad de Vic. La trufa muchas veces tiene esta fama de que es un producto muy caro... una trufa chiquitina te arregla un plato... y te lo sube!".
Momento que aprovecha la cocinera para compartir uno de sus secretos de la felicidad: "Para mí, la forma más bonita y más conectada para degustar una trufa es: hago pan tostado en la chimenea, pongo medio kilo de mantequilla fundida sobre este pan tostado, y después cojo la trufita, que la tengo allí como quién tiene una honza de chocolate, dentro de una cajita en la nevera, la saco, rallo, encima un pellizco de sal, vuelvo a guardar esta trufa, que me dura y aquella merienda...". La corta Helena, con la mano en el pecho, como cogiendo aire, mordiéndose de placer el labio, salivando por dentro e imaginándose esta maravilla y suelta un explícito: ¡"Para llorar! ¡Para recordar! Me muero por encontrarte el domingo en este concurso de cocina".
Ya lo saben, si quieren hacer feliz a Helena, invítenla a una tostada con mantequilla en la chimenea y pónganle un poquito de trufa negra rayada.