Que Iker Jiménez es el presentador más paranormal de la televisión es bien conocido. Y no sólo por 'Cuarto Milenio', su programa más veterano, especializado en OVNIs, apariciones, misterios sin resolver o fantasmas. Muchos fantasmas. El de Vitoria-Gasteiz tiene otro programa en antena, 'Horizonte', que en teoría no tiene nada que ver con fenómenos extraños: empezó con el análisis (y el alarmismo extremo) de la situación del coronavirus, y ahora también se ocupa temáticas diversas: por ejemplo, el lenguaje inclusivo en la sociedad. No le pega nada. Ni a él, ni a su mujer y copresentadora Carmen Porter, habitual altavoz de ideas de la parroquia facha. ¿O sí? Quizás fue ella la que tiró de agenda para invitar a dos personajes como el youtuber ultra y machista Roma Gallardo y el exdiputado Juan Carlos Girauta, con el cuchillo entre los dientes y un altavoz muy potente para dar mítines lamentables sobre los peligros del feminismo, "Sánchez malo" o "Irene Montero peor".
Espectadores y tuiteros han alucinado con la elección del programa de Mediaset, así como con las formas, los discursos y la apariencia de Girauta. Quizás le habían perdido la pista y no recordaban su cabellera salvaje. Lo que si era de dominio público es la capacidad dialéctica del periodista y expolítico. Se resume así: si no le respondes con uo "sí, señor", prepárate para la bronca. Él es así, además de un reputado defensor de la dignidad femenina. Después tenemos al tal Gallardo, que tiene 1,5 millones de seguidores en las redes, sí, y todos van cojos del mismo pie. El show fue demasiado impúdico para la red, que ha sentenciado al trío calavera. De audiencia van fatal, 3'9 y 62.000 en Catalunya y 4.9% y 581.000 espectadores en España, pero de palos virtuales, son unos campeones.
Pues sí: Iker Jiménez y los fantasmas son un caso digno de estudio. Los lleva en la espalda allí donde va. Vasile tendría que probarlo en 'Supervivientes' o 'Gran Hermano', y reinventar el formato.