Isabel Gemio tiene dos hijos con su ex, el cubano Nilo Manrique: Gustavo y Diego. El primero fue adoptado con la mala suerte que le tocó una enfermedad minoritaria, distrofia muscular de Duchenne. Lo obliga a ir en silla de ruedas. La presentadora más famosa de los 90, al frente de mitos televisivos como Lo que necesitas es amor, 3x4 sustituyendo a Júlia Otero o Sorpresa sorpresa, ahora vive dedicada a su Fundación que recauda fondos para la lucha contra enfermedades como la de su hijo Gustavo. El chico tiene ahora 28 años y la locutora, despedida de Onda Cero y sin trabajo a los medios, escribía sobre él: "Un ser con luz que ha iluminado mis sombras y mis días. Me ha enseñado a tener paciencia, a ver el mejor lado de todo, a sonreír cuando hay dolor, a valorar los momentos soleados y tranquilos. Es mi Buda, mi ancla, mi motor, mi esperanza, mi vida, mi todo". Telecinco hurga en el pasado de la Gemio en TardeAR entrevistando a Nilo Manrique desde Cuba, a los 55 años irreconocible:

Quién fue marido de la mítica presentadora ha sorprendido con su primera aparición pública en mucho tiempo. Desde Cuba, el entrevistado ha dedicado un emotivo mensaje a su expareja. Nilo ha recordado el origen del distanciamiento con la televisiva. Los dos tuvieron una relación desde el año 1997. Solo tres meses después de conocerse, decidieron contraer matrimonio. Pero en el 2002, sellaron el final de su idilio con una chalada ruptura. Manrique pide perdón: : "Hay momentos en los que uno tiene que afrontar lo que ha hecho mal. La relación es cero tras unos mensajes y discusión muy feas. Fui a verlos durante la pandemia y les pedí perdón. Me gustaría haber dado más de lo que hubiera tenido, pero tengo una enfermedad desde hace 10 años. Le pido perdón a Isabel por exponerla en los medios de comunicación y llevarla a todas las personas que se satisficieron de nuestro dolor. Tenía que haberlo pensado mejor antes de dar ese paso".
Gemio y su Ondas, EFE
Gemio y sus hijos el año 2017, EFE
Gemio, contraria a mostrar su intimidad, ha explicado que el hijo mayor estudia informática en un centro adaptado y el pequeño, calcado a su padre Nilo Manrique, deja sociología para estudiar diseño. Gemio reconocía tener pareja pero sin casarse recordando que contrajo el primer matrimonio para que el novio cubano tuviera papeles en España. Y acaba negando que se haya hecho la cirugía estética y que su buena imagen la debe a tratamientos de belleza, radiofrecuencia, la meditación y el budismo, a los cuales recurrió, buscando la fe cuándo su hijo adoptado resultó sufrir distrofia muscular de Duchenne. Se acerca una reconciliación televisiva que patrocinará Telecinco.