La presentadora bilbaína de televisión, Tania Llasera, no tiene complejos. Y si los tiene, los acepta con una naturalidad que ya querríamos el resto de los mortales. Llasera ha protagonizado su propio "posado del verano", una serie de 5 fotografías en bikini en las que luce su cuerpo con "celulitis y masa", y del cual se siente orgullosa porque demuestra "que tengo de todo y estoy sana como una manzana". Un mensaje bien diferente al de otras celebrities que hacen todo tipo de maniobras (o de milagros) para intentar ofrecer una imagen personal que ni se ajusta a la realidad ni favorece la normalización de los cuerpos de mujeres y hombres.
La serie de Llasera, sin embargo, no se ha quedado sólo en la reivindicación de los cuerpos reales. También ha enviado un mensaje (y un deseo) a los fotógrafos que, cual cazadores furtivos, se esconden en las playas. "Reviento las fotos de los paparazzi en la playa". Aunque, como explica, no está segura de conseguirlo, ya que el año pasado salió en las páginas de una revista que dedica una sección a criticar las imperfecciones físicas, excesos o carencias de sus protagonistas. Compañeras, famosos y seguidores 'anónimos' le han felicitado.
Quizás que su reportaje casero no venda portadas ni consiga millones de 'likes', pero el mensaje es potente, claro y contundente.