El reality de supervivencia más extremo de la televisión está a punto de comenzar, y las sorpresas no han tardado en llegar. Supervivientes 2025 promete ser una edición cargada de emoción, pero también de controversia, especialmente con la presencia de Terelu Campos, quien parece haber conseguido un trato VIP que la exime de las duras condiciones del concurso. Desde que se confirmó su participación en el programa, el público se ha preguntado cuál será exactamente el rol de Terelu en la isla. Mientras que nombres como Makoke, Álvaro Muñoz Escassi y Pelayo Díaz se preparan para desafiar el hambre, la climatología extrema y las pruebas físicas, la colaboradora de televisión parece haber negociado una estancia mucho más cómoda.
Según fuentes cercanas al reality, Terelu no tendrá que someterse a las mismas condiciones que el resto de los concursantes, sino que su papel estará más enfocado en dinamizar la convivencia y generar espectáculo en los primeros días. Su participación, según filtraciones, será limitada en tiempo y esfuerzo, asegurándole un protagonismo sin necesidad de luchar por la supervivencia real. El encargado de destapar la bomba fue Kiko Matamoros, quien reveló en pleno directo que Terelu tendrá un rol privilegiado dentro del programa. “Su papel es más importante de los que cualquiera que va a estar allí. Va a jugar un papel para dinamizar aquello, darle cierto peso de salida", afirmó, dejando entrever que la tertuliana contará con ventajas especiales que sus compañeros jamás podrán obtener.
El beneficio más polémico: el tabaco
El favoritismo hacia Terelu no ha pasado desapercibido y ha desatado la ira de los seguidores de Supervivientes. Las redes sociales han estallado en críticas, acusando a la producción de beneficiar descaradamente a la hija de María Teresa Campos. Pero la polémica no termina aquí: se ha filtrado que la colaboradora podrá fumar en la isla, un privilegio que no se concede a cualquier concursante.
El escándalo fue revelado por Kiko Hernández, quien habló con conocimiento de causa: "Va a poder fumar. A mí me daban tabaco en Gran Hermano y fumaba en el confesionario, porque si no, me iba". Estas declaraciones dejaron atónitos a muchos espectadores y generaron aún más debate sobre la imparcialidad del reality. Mientras tanto, personalidades como Belén Esteban han mostrado su indignación en el programa Ni que fuéramos shhh, criticando duramente la situación. "No me parece justo", sentenció la princesa del pueblo, evidenciando la gran brecha que existe entre los concursantes "normales" y los que Telecinco protege con condiciones especiales.
Estrategia televisiva o trato de favor descarado
La polémica sobre los privilegios en los realities de Telecinco no es nueva. Sin embargo, en el caso de Terelu Campos, la situación parece haber llegado a otro nivel. David Valldeperas, director de Ni que fuéramos shhh, ha intentado justificar la decisión argumentando que "algunos dan más juego que otros y hay que hacer que aguanten más tiempo". Pero, ¿no debería primar la igualdad de condiciones en un reality de supervivencia? Con el estreno de Supervivientes a la vuelta de la esquina, la controversia en torno a Terelu Campos no hace más que crecer. ¿Se convertirá en la gran estrella del programa o su participación VIP terminará jugándole en contra? Lo cierto es que, pase lo que pase, su presencia ya ha logrado captar la atención de la audiencia antes de pisar la isla.