La guerra abierta entre el Real Madrid y la Liga por la polémica carta del club blanco en contra de los árbitros, llegando a afirmar que la competición está siendo adulterada, siguen acumulando capítulos. En esta ocasión, el Comité de Disciplina ha decidido abrir un expediente disciplinario al Real Madrid, después de recibir una denuncia de la Liga por el escrito del conjunto blanco.

Según adelanta la Agencia EFE, se ha nombrado un instructor que será el encargado de ordenar la práctica de las diligencias determinar y comprobar los hechos, y este a su vez hará la correspondiente propuesta al Comité de Disciplina, que será el encargado de emitir la resolución para finalizar el expediente disciplinario.

Javier Tebas / Foto: Europa Press
Javier Tebas, presidente de la Liga española / Foto: Europa Press

El inicio de la guerra 

La chispa que lo hizo estallar todo por los aires fue la carta que el día 3 de febrero emitió el Real Madrid, por la no expulsión de Romero por una entrada a Mbappé en el Espanyol-Real Madrid."Los hechos ocurridos en este encuentro han sobrepasado cualquier margen de error humano o de interpretación arbitral. Lo sucedido en el "RCDE Stadium" representa la culminación de un sistema arbitral completamente desacreditado, en el que las decisiones en contra del Real Madrid han alcanzado un nivel de manipulación y adulteración de la competición que ya no puede ser ignorado".

El Real Madrid, pues, estaba afirmando que la Liga está manipulada y adulterada, motivo más que suficiente para que la propia Liga quiera limpiar su imagen ante tales acusaciones.

Mbappé Romero Espanyol Madrid EFE
La entrada de Romero a Mbappé, el origen de la polémica / Foto: EFE

El Real Madrid, en contra del sistema arbitral

El Real Madrid no se quedó ahí y exigió también la remodelación de todo el sistema arbitral. "Lo ocurrido en el "RCDE Stadium" no es un episodio aislado ni un mero error arbitral. Es la manifestación más reciente y grosera de un sistema arbitral cuya credibilidad está completamente erosionada, no solo por la acumulación de decisiones que lo han puesto bajo sospecha, sino por su propia estructura, diseñada para operar sin control efectivo y al margen de cualquier exigencia de imparcialidad. Un sistema mantenido y protegido desde la propia Federación, a través de sus sucesivos presidentes, por un entramado de intereses cruzados en el que el colectivo arbitral, lejos de ser un órgano estrictamente técnico sometido a criterios de neutralidad y excelencia, se ha convertido en un actor político con un peso determinante en los procesos electorales federativos".

"El Real Madrid no puede aceptar que la competición siga regida por un sistema arbitral desacreditado, cuyos principales responsables, lejos de ser apartados, continúan 3 ejerciendo funciones determinantes en la toma de decisiones. No basta con cambios superficiales ni con el relevo de algunos directivos; la única vía para restaurar la credibilidad del arbitraje español exige una reforma integral que incluya, como elemento esencial, la sustitución de aquellos árbitros cuya vinculación con etapas bajo sospecha compromete la legitimidad del sistema y perpetúa su falta de transparencia".