Los Ministerios de Hacienda y Trabajo, controlados por PSOE y Sumar respectivamente, han llegado este viernes a un acuerdo in extremis para que los trabajadores que cobran el salario mínimo interprofesional (SMI) no tengan que tributar la renta este 2025. El acuerdo consiste en introducir una deducción a la cuota del IRPF que hará que los asalariados que cobren este sueldo o menos no tengan que pagar el impuesto. De esta manera se salva el principal escollo entre ambos Ministerios, al dejar fuera de la medida fiscal a los pensionistas que se verían igualmente favorecidos por la subida en la exención fiscal. El acuerdo definitivo se ha anunciado prácticamente en el último minuto, mientras se celebraba una reunión de la Mesa del Congreso de los Diputados vertida a provocar un choque interno en el Gobierno.

El órgano de gobierno de la cámara tenía sobre su mesa tres proposiciones de ley de PP, Podemos y Sumar, todas ellas enfocadas a pedir lo mismo: que con el aumento del SMI a los 16.800 euros anuales también se elevara a la misma cifra el umbral a partir del cual un trabajador no tiene que pagar IRPF. La Mesa también tenía delante de ella el veto del Gobierno a estas iniciativas, con el argumento de que todas ellas afectaban a los presupuestos del Estado porque reducía su capacidad de recaudación. Sumar estaba dispuesto a tumbar este veto del ejecutivo de la mano del PP. Ahora, con el acuerdo, la mayoría de PSOE y Sumar vetará las iniciativas de los morados y los populares y se acabará aprobando un nuevo texto consensuado entre las dos formaciones que componen el ejecutivo de Pedro Sánchez.

En este acuerdo, fruto de una negociación que se ha alargado durante semanas, han tenido que ceder ambas partes. El Ministerio de Trabajo, que capitanea la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz, quería que la exención del pago del IRPF fuera para siempre. Es decir, que los cobradores del salario mínimo no tengan que pagar nunca este impuesto. Pero el Ministerio de Hacienda de la vicepresidenta primera, María Jesús Montero defendía que las dos cosas tienen que ir por separado.

El argumento de los socialistas es que desde que entraron en la Moncloa en 2018 han elevado el SMI en más de un 60%, de manera que, según su opinión, este sueldo ya es digno. Es por eso que consideran que los trabajadores que cobran el salario mínimo ya tienen que empezar a pagar IRPF. Hacienda insistía en los últimos días en que solo el 20% de los trabajadores que cobran este sueldo tendrían que pagar en la declaración de la renta, que son los solteros sin hijos y que tendrían que pagar en torno a unos 200 euros anuales. Sea como sea, se ha llegado a un acuerdo y eso ya no tendrá que ser así este 2025.

Las negociaciones para llegar a un acuerdo definitivo se han acelerado esta última semana, porque en un horizonte próximo estaba la celebración de esta Mesa que hubiera llevado al ejecutivo a una crisis. Pero ha habido momentos en que todo parecía perdido, como en la mañana de este mismo viernes, en la que Yolanda Díaz ha contado en una entrevista que este jueves por la noche comunicó a su equipo la decisión de romper las negociaciones.