El Banco Central Europeo (BCE) se prepara para volver a subir los tipos de interés este jueves, 10 de septiembre, en una decisión que los mercados dan prácticamente por descontada. El Consejo de Gobierno previsiblemente elevará en 25 puntos básicos la facilidad de depósito, hasta el 2,5%, después de que en junio ya aplicara una subida similar.
Con la subida de septiembre prácticamente asumida, el foco de los inversores estará sobre todo en las señales que pueda ofrecer Christine Lagarde sobre los próximos pasos del banco central. La gran pregunta es si el BCE dará por concluido el ciclo de endurecimiento o si, por el contrario, dejará abierta la puerta a nuevas subidas que puedan llevar los tipos hacia el 3%.
El repunte de la inflación y, especialmente, el encarecimiento de la energía han vuelto a complicar el escenario. Desde Ebury consideran que la persistencia de la guerra de Irán y el hecho de que la inflación subyacente continúe por encima del objetivo ofrecen al BCE argumentos suficientes para elevar los tipos este mes.
Pero la firma considera que una subida adicional más allá de septiembre situaría los tipos en terreno restrictivo y podría poner en riesgo el crecimiento económico. No obstante, cree que los mercados ya descuentan que los tipos puedan alcanzar el 3% a lo largo de 2027.
¿Pausa después de septiembre?
Pimco coincide en que el BCE subirá los tipos 25 puntos básicos esta semana, pero prevé después una pausa prolongada. A su juicio, cualquier subida adicional exigiría la aparición de nuevos riesgos para las expectativas de inflación, como un nuevo shock energético, efectos de segunda ronda sobre los salarios o un desanclaje de las expectativas de inflación.
La gestora considera que ninguno de esos factores se observa actualmente en los datos y cree que, si el BCE da por concluido el ciclo en el 2,50%, tratará de conservar margen de actuación mediante la política monetaria convencional. También considera poco probable que el banco central revierta las subidas el próximo año.
Bank of America ve al mercado demasiado agresivo
Bank of America comparte la previsión de una subida de 25 puntos básicos en septiembre, pero considera que los mercados están siendo demasiado agresivos al anticipar nuevas subidas. Su escenario central es que el movimiento de esta semana cierre este breve ciclo de endurecimiento monetario, aunque reconoce que el encarecimiento de la energía ha elevado el riesgo de una nueva subida en diciembre.
“Es difícil adoptar un tono muy agresivo cuando el shock se parece cada vez más a un shock energético tradicional y no a lo que vimos en 2022”, señalan. La entidad considera que la inflación subyacente está comportándose mejor de lo previsto por el BCE, que no hay por ahora efectos relevantes de segunda ronda y que las condiciones financieras ya se han endurecido con fuerza.
Por ello, mantiene su previsión de que el BCE volverá a recortar los tipos, pero en 2027, y retrasa el primer recorte de marzo a junio. Su escenario contempla que los tipos puedan regresar al 2% o incluso situarse por debajo a finales del próximo año.
El euríbor ya recoge un escenario más restrictivo
Mientras el mercado debate hasta dónde llegará el BCE, el euríbor ya está reflejando el cambio de expectativas. El euríbor a 12 meses se sitúa en estos primeros días de septiembre cerca del 3,1%, por encima del 3,003% con el que cerró agosto y muy por encima del 2,245% que alcanzó en enero.
Para la Asociación Europea de Asesores y Planificadores Financieros (EFPA), la evolución del euríbor refleja precisamente unas expectativas de política monetaria más restrictivas que las que existían antes del inicio del conflicto en Oriente Próximo. El indicador se anticipa a las decisiones del BCE y está recogiendo por adelantado la posibilidad de que los tipos oficiales sigan subiendo.
La asociación considera que la prolongación del conflicto y las distorsiones en el comercio de petróleo y gas pueden mantener la presión sobre los precios durante los próximos meses. Aunque la inflación subyacente está mostrando un comportamiento más favorable, EFPA advierte de que el encarecimiento de la energía puede terminar trasladándose progresivamente al resto de la economía.
Con todo, la reunión del jueves llega con un punto de partida claro: la subida de 25 puntos básicos está prácticamente descontada. Pero el verdadero debate está en lo que ocurra después. El mercado estará pendiente del mensaje de Lagarde y de cualquier señal que permita determinar si el BCE considera suficiente llevar los tipos al 2,5% o si está dispuesto a avanzar hacia el 3%.