Con poco menos de 1,5 kilómetros de distancia, Rambla de Catalunya hace años que es en uno de los ejes comerciales más importantes de Barcelona. La elevada demanda y la limitada oferta de locales disponibles ha provocado que el precio de los espacios comerciales se hayan disparado en los últimos años, pero, aun así, no tanto como en el paseo de Gràcia, considerada la arteria comercial más cara de España, con más de 3.100 euros el metro cuadrado. Para Clara Matías, directora de desarrollo de negocio de Laborde Marcet, la Rambla de Catalunya siempre ha sido un punto emblemático para el retail y que, a pesar del encarecimiento de los precios, las solicitudes tampoco han dejado de crecer. "Se espera que la tendencia continúe al alza este 2025, impulsada por factores como la estabilización del turismo y las inversiones en infraestructuras que potencian la conectividad y el atractivo de la vía".
Su revalorización responde a varios factores. Por una parte, la proximidad al paseo de Gràcia, la gran arteria comercial de la ciudad junto con el Portal de l'Àngel. Por la otra, aunque sus precios también son elevados, siguen siendo más asequibles en comparación con las otras vías. Además, las marcas de moda y restauración están inmersas en una reordenación de su red, con menos establecimientos, pero mejor situados, con el objetivo de aumentar la rentabilidad. Y todo eso está impulsando la Rambla de Catalunya.
El textil catalán gana peso en el centro de Barcelona
Quien lo tiene claro es el textil catalán, que está ganando peso en la calle barcelonesa. Mango, Desigual, Lola Casademunt, Brownie, System Action, eseoese, Yerse, Tous o Mus&Bombon. La moda catalana está siguiendo la tendencia actual de los principales retailers de reducir espacios, pero tener locales más grandes y emblemáticos, las denominadas flagship o tiendas insignia.
De hecho, en el 35.º aniversario de eseoese, la firma catalana decidió abrir un espacio de unos 360 metros cuadrados de superficie en la Rambla de Catalunya, una tienda concebida como un "homenaje" a Barcelona y a sus raíces. "Teníamos nuestra flagship en Madrid, pero no en Barcelona, nuestra ciudad, y nos faltaba una tienda insignia aquí y creímos que esta vía era el sitio idóneo para trasladar la esencia de la marca a Barcelona", explicó recientemente Eva García, propietaria y directora de la firma de moda. Un hecho parecido les ocurrió a Mus&Bombon, situado en el número 111 de la arteria. El negocio barcelonés hace pocos meses decidió abrir un espacio que pretendía ser "el corazón de la marca", un espacio que aboga por la calidad y la naturalidad. Fundada el año 2016 por Borja Barbany, la firma cuenta con cuatro establecimientos en la ciudad.
Tous es otra de las firmas catalanas que disponen de un espacio comercial en el número 66 la arteria. "La experiencia de compra es uno de los puntos clave de nuestra evolución de marca", explicó después de la apertura Anna Sió, Brand Experience Director de Tous, que agregó que la tienda está diseñada para "fomentar la autonomía del cliente y ofrecer una manera de interactuar con el producto". La última en instalarse ha sido la marca valenciana The Are, en el número 77 de la vía. Con 185 metros cuadrados de superficie, el negocio celebra la segunda tienda física en Barcelona, después de una primera apertura en Galvany. Fundada el año 2013, The Are apuesta por la producción 100% nacional y está enfocada a un público juvenil.
Inditex no tiene ninguna tienda en Rambla de Catalunya
Según datos de CBRE, la contratación de locales comerciales creció un 27% el año 2024 en Barcelona, concentrada especialmente en el paseo de Gràcia, la Diagonal y la Rambla de Catalunya, una tendencia que está previsto que continúe este año. El buen comportamiento del mercado ha impulsado la tasa de disponibilidad hasta mínimos de los últimos cinco años, con un 4,8%, y ha provocado un incremento de la renta de un 5%.
Quien, a pesar de tener presencia por todo el mundo no tiene ni un solo local en Rambla de Catalunya es Inditex. Con más de 5.600 tiendas por todo el mundo, es difícil encontrar una ubicación donde no haya una tienda del gigante gallego. Sea Zara, su buque insignia, Stradivarius o Massimo Dutti, la multinacional se encuentra en prácticamente todos los rincones del planeta, menos en una de las calles más transitadas de Barcelona: Rambla de Catalunya.
A pesar de haber ocupado algunos locales de la vía comercial con marcas como Massimo Dutti u Oysho, el gigante gallego decidió después de la pandemia desinvertir en esta vía. ¿El motivo? La misma fórmula que otros retailers: cerrar tiendas para abrir otras de más grandes. Y dicho y hecho, Inditex cuenta con más de media docena de tiendas en el paseo de Gràcia, con una macrotienda de Zara en el cruce con Gran Vía de las Corts Catalanas y otros establecimientos de las otras marcas del grupo como Stradivarius, Bershka u Oysho, pero ninguna en su calle vecina.
Más allá de la oferta de moda y complementos, la Rambla de Catalunya también destaca por retener algunos de los comercios más antiguos y tradicionales de la ciudad, establecimientos que han sobrevivido a dos guerras mundiales, una guerra civil, múltiples crisis y un par de pandemias. Es el caso de la pastelería Mauri, el Colmado Quilez o la ferretería Bolivar. Negocios tradicionales que han visto pasar por delante de ellos millones de personas y miles de vecinos diferentes y que resisten rodeados de tiendas de moda, complementos y bares enfocados a los turistas con carteles de sangría, tapas y paella al mejor precio.