El Ministerio de Trabajo y Economía Social se reunirá este lunes con sindicatos y patronal para iniciar las negociaciones que permitan reformar la normativa que regula el salario mínimo interprofesional (SMI) en España. El objetivo del Ministerio es llevar a cabo la adaptación completa de la Directiva de Salarios Mínimos Europea, un compromiso que la ministra de Trabajo adquirió con los sindicatos CCOO y UGT en el acuerdo para subir el SMI para el año 2025.
La Directiva sobre Salarios Mínimos se adoptó en 2022 en el seno de la Comisión Europea y busca mejorar las condiciones de vida y trabajo en los países que conforman la Unión Europea (UE), asegurando la adecuación de los salarios mínimos legales a las condiciones de vida de cada país.
Actualización periódica del SMI legal
Entre otros aspectos, Europa pide a los Estados miembros fijar un procedimiento para establecer y actualizar el salario mínimo con criterios claros, que tenga en cuenta el poder adquisitivo del SMI en relación con el coste de la vida y la composición de los hogares, el nivel general y la distribución de los salarios en el país, la tasa de crecimiento salarial a nivel nacional y la productividad nacional junto a su evolución a largo plazo. A la hora de fijar el salario mínimo, la norma establece que los países miembros de la UE deben adecuar el SMI a valores de referencia comúnmente utilizados a escala internacional, de manera que el SMI se sitúe en el 60% de la mediana salarial bruta y el 50% del salario medio bruto.
Además, la Comisión Europea insta a los países a que garanticen una participación efectiva de los interlocutores sociales en la fijación de salarios, promoviendo la negociación colectiva, y recomienda que en aquellos países en los que menos del 80% de la plantilla esté amparada por un convenio colectivo se haga efectivo un plan de acción que aumente esta cobertura.
De igual manera, pide a los Estados miembros de la UE una actualización periódica del salario mínimo legal, al menos cada dos años y, en los Estados en los que existen mecanismos de indexación automática o semiautomática, por lo menos cada cuatro años. La Directiva establecía el 15 de noviembre de 2024 como plazo máximo para que los Estados miembros adoptaran las medidas necesarias para dar cumplimiento a esta norma.
Absorción de pluses
Por su parte, CCOO y UGT pretenden abordar en esta mesa de diálogo social algunas de las cuestiones que quedaron pendientes en el último acuerdo para subir el SMI y que hicieron a los sindicatos aceptar un alza menor de la que reivindicaban. Así, quieren debatir los criterios de aplicación de la compensación y absorción como consecuencia del incremento del SMI en relación con los complementos o pluses que tienen los trabajadores; la actualización de manera automática de los salarios en convenios que puedan verse afectados por el salario mínimo y cómo actualizar las cuantías diarias y por hora del SMI si se rebaja la jornada.
"Somos conscientes de que los temas que hemos planteado para su debate son de mucha envergadura (...) y no podemos esperar a subir los salarios a aquellas personas que están en el SMI", han asegurado desde CCOO.