Ana Botín, presidenta ejecutiva del Banco Santander, repite como la banquera mejor pagada de España y también de Europa. En 2024, la cántabra percibió una remuneración cercana a los 14 millones de euros, superando en un 13% la del 2023, año en el que su salario superó los 12 millones. Así lo pone de relieve la entidad en el informe anual de remuneraciones publicado este viernes, donde se explica que los resultados récord y la subida del precio de la acción, respaldan esta subida, que ha sido unánime en toda la banca. 

La mejora salarial de Ana Botín incluso ha sido superior (a nivel porcentual) para el consejero delegado del Santander, Héctor Grisi, que percibió el año pasado una remuneración de 8,30 millones de euros, un 22% más que en 2023. En ambos casos, las subidas a doble dígito superan a la de todos sus competidores en España.

En Europa, es el banquero italiano Andrea Orcel el segundo mejor pagado tras Ana Botín. En 2024 su remuneración fue de 13,2 millones de euros, un 32% más. Precisamente, Orcel y Botín mantienen una disputa desde principios 2019, año en el que la presidenta del Santander canceló el fichaje del italiano como consejero delegado solo unos días después de anunciarlo.

BBVA

Después de las remuneraciones del Santander, las más altas en España son las del BBVA. Se trata de los dos bancos más internacionales del país y en consecuencia, los salarios de su cúpula se ajustan más a los europeos y americanos, que a los de aquí.

El BBVA, por ejemplo, es más grande en México que en España, y además tiene buena parte de su negocio en Turquía. Mientras que el Santander es un gigante tanto en Brasil como en México, aunque su beneficio es más alto en España. Además, está presente en varios países de Europa y en Estados Unidos. 

Así, el presidente del BBVA, Carlos Torres, ganó 8,36 millones de euros en 2024, un 0,42% menos. Y el consejero delegado del grupo, Onur Genç, 7,15 millones, un 0,06% menos. Ambos banqueros percibieron en 2024 el mismo sueldo fijo que el año anterior, pero fue ligeramente inferior en el caso del variable. 

CaixaBank

El salario de Gonzalo Gortázar como consejero delegado de CaixaBank ascendió a 4,5 millones de euros 2024, casi un 9% más que el año anterior. Mientras que el de José Ignacio Goirigolzarri, que fue presidente del banco hasta el día 31 de diciembre, ascendió a 2,3 millones, un 2% más. Desde el 1 de enero de este año asume este cargo Tomás Muniesa, aunque no tendrá funciones ejecutivas. 

CaixaBank es el primer banco por activos y clientes en España, y aunque también tiene negocio en Portugal, es mucho menor que aquí. En otros países cuenta con alguna oficina de representación, pero la mayoría de su actividad está en la península ibérica. Dado su tamaño, los salarios de su cúpula también son superiores a bancos competidores como el Sabadell o Bankinter. 

Sabadell

El salario de César González-Bueno, consejero delegado de Banc Sabadell, ascendió a 3,30 millones el año pasado, lo que supone un aumento del 84% respecto a 2023. Y el de Josep Oliu, presidente no ejecutivo de la entidad catalana, se elevó a 1,92 millones, también un 13% más, según el informe de remuneraciones del banco.

Esta fuerte subida se produce, según el banco, por los cambios en la política de remuneraciones que los accionistas del Sabadell aprobaron en la junta de 2023, para el período 2024-2026. Según este esquema, un 40% de la remuneración de la cúpula está ahora vinculada a la rentabilidad (ROTE) y un 20% a objetivos de sostenibilidad.

El Sabadell concentra la mayor parte de su negocio en España, pero también tiene una filial importante en Reino Unido (TSB) y México. 

Bankinter

La consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz, obtuvo una remuneración de 1,25 millones de euros en 2024. Su cifra no es comparable con años anteriores, porque la nueva CEO asumió el cargo en el primer trimestre del año pasado.

Su predecesora, María Dolores Dancausa, que ahora es presidenta no ejecutiva de la entidad, cobró 2,19 millones de euros en 2024, un 21,9% más que los casi 1,8 millones que recibió en 2023.

Bankinter tiene su negocio repartido entre España, Portugal e Irlanda, aunque la mayor parte de actividad está aquí.