Aridditive es la nueva deeptech catalana especializada en impresión 3D de hormigón que quiere acelerar la adopción de esta tecnología para producir elementos constructivos de gran complejidad de manera industrializada. Para conseguirlo, la empresa ha abierto el espacio de creatividad Aridditive Technology and Innovation Center (ATIC), en una nave de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona).

La innovación, con tecnología propia para la generación de gemelos digitales, enfocada en la automatización, digitalización y sostenibilidad en el sector de la construcción, garantiza una fabricación más eficiente, sostenible y certificada. Su objetivo es transformar la construcción mediante soluciones innovadoras que optimicen cada fase del proceso constructivo.

En el nuevo espacio, de 1.000 m², Aridditive producirá a las nuevas impresoras 3D de grande formado que ha desarrollado y patentado para fabricar piezas de hormigón de hasta 3,2 x 3,2 x 2,8 metros. Aridditive tiene previsto fabricar 20 unidades de esta impresora Volta 3D Printer en los próximos tres años, colaborando con empresas tecnológicas del área metropolitana de Barcelona. Al mismo tiempo, la empresa ha iniciado el proceso de internacionalización, con contactos abiertos para establecer una red comercial en los mercados europeo, asiático y americano.

Este sistema permitirá en varios sectores industrializar algunos de sus procesos. De manera más inmediata, Aridditive apuesta por su aplicación a producir mobiliario urbano, fachadas, puentes, viviendas y otros elementos constructivos de gran complejidad, con altos estándares de calidad y seguridad y que supone un importante ahorro de recursos materiales. Además de acortar los plazos de entrega. 

La compañía ya ha iniciado algunas colaboraciones industriales con empresas como Ciments Molins, Lagula Arquitectes i Benito Urban, para desarrollar diferentes soluciones de impresión 3D. 

Pieza de hormigón fabricada con impresión 3D de la compañía Aridditive

Aridditive destaca que con la tecnología Iscex, pueden crear formas y estructuras complejas que antes eran imposibles con los métodos de construcción tradicionales. Sus impresoras añaden que ofrecen infinitas posibilidades para diseños personalizados. Para mostrarlo exponen que su tecnología permite, entre otras cosas, la impresión de voladizos de hormigón hasta ahora inalcanzables, ampliando las posibilidades de diseño y superando los límites de la innovación en la construcción.

Una década de investigación

La compañía, fundada en agosto de 2023, se ha constituido después de 10 años de investigación en impresión 3D en hormigón. Ha surgido como un spin-off de la Universidad Politécnica de Catalunya - BarcelonaTech (UPC) y de la Fundación Centro CIM, también conocida como CIM UPC.

Área de producción de la impresora Volta 3D, en el espacio ATIC

La firma cerró hace pocos meses una ronda de financiación de 500.000 euros con BeAble Capital, una gestora en inversión en tecnologías industriales surgidas en ámbitos científicos, acompañándolas desde fases muy tempranas, y Suma Capital, inversor en proyectos de sostenibilidad e innovación. 

Con estos recursos, la firma ha avanzado en la validación de su tecnología y en la digitalización y sostenibilidad en el sector de la construcción. Este respaldo financiero, junto con la ayuda Startup Capital de Acció, permite incrementar la escalabilidad de su proyecto.