La banca cambia el rumbo, vuelve a lanzar depósitos y a encarecer hipotecas. El mercado espera un frenazo en los recortes de tipos de interés después de seis bajadas consecutivas y el euríbor de marzo así lo demostró, pues el índice no se movió apenas respecto a la cifra de febrero. Lo que ha llevado a varias entidades a mover ficha en estos primeros días de abril.
Es el caso de Deutsche Bank, que acaba de poner en su escaparate un nuevo depósito a plazo fijo que da un interés del 3% TAE a doce meses. Solo unos días antes, Pibank y MyInvestor empezaron a pagar también un interés del 3% TAE con sus nuevos depósitos, e ING extendió su depósito al 2,75% TAE durante al menos un mes más.
Mientras algunas entidades han vuelto a lanzar depósitos, otras han optado por subir el precio de las nuevas hipotecas tras varios meses abaratándolas. Es el caso de CaixaBank y su banco digital, Imagin. En ambos casos el precio de sus hipotecas fijas ha subido un 0,15% y se sitúan ahora en niveles no vistos en más de un año.
En junio del 2024 el BCE empezó a recortar el precio del dinero, desde entonces los tipos han bajado seis veces (han pasado del 4,5% al 3% actual) y con estas bajadas, los bancos también han ido ajustando su oferta y rebajando el precio de las hipotecas. Una situación que ha hecho que se dispare la demanda y que en el conjunto del año pasado se firmaran 423.761 préstamos hipotecarios, la cifra más alta en dos años. Incluyendo además algunos meses récord.
Sin embargo, los expertos esperan que este 2025 sea distinto. El BCE empeoró sus previsiones de inflación y crecimiento económico en la reunión de marzo por la incertidumbre arancelaria y las tensiones geopolítica, de manera que la previsión es que el organismo que preside Christine Lagarde tarde más tiempo en alcanzar su objetivo de inflación del 2% y no descartan que los tipos se mantengan más altos durante más tiempo.
Para establecer los nuevos precios de las hipotecas, las entidades tienen en cuenta una serie de indicadores y entre ellos está el Interest Rate Swap (IRS), que es con el que se cubren los propios bancos de posibles pérdidas si los intereses suben o bajan. Si el IRS sube, los bancos encarecen las hipotecas, al igual que cuando baja tienen margen para abaratarlas. Ahora el índice está al alza y el sector empieza a aumentar los precios de las hipotecas.
CaixaBank e Imagin abren la veda
En el inicio de este mes de abril, CaixaBank ha optado por encarecer su hipoteca fija Casa Fácil en un 0,15%, llevando la más cara (plazo de 30 años) a un 3,85% TIN desde el 3,70% anterior. Por su parte, las hipotecas a 15 y 25 años suben también hasta el 3,80% TIN. Si estas hipotecas están bonificadas porque el cliente lleva la nómina, contrata algún seguro y cumple una serie de requisitos, entonces el interés de todas ellas baja hasta un 1% (hasta el 2,85% y 2,80% TAE respectivamente).
En cuanto a Imagin, la subida (que también es del 0,15%) ha llevado el precio de su hipoteca fija bonificada al 2,90% TIN desde el 2,75% anterior. Y al 3,65% TIN desde el 3,50% de antes, en el caso de la hipoteca fija sin bonificar.
El movimiento del banco es significativo porque desde finales del 2023 solo las había abaratado. Y este mes de abril, pasados cinco meses de su último recorte, cambia de rumbo y sube el precio. La entidad, que tiene un 25% de cuota de mercado en hipotecas y el año pasado cerró un ejercicio histórico al firmar préstamos por valor de 14.000 millones, un 50% más, podría haber abierto la veda y animar a otras entidades a seguir sus pasos.
Actualmente, todos sus competidores ofrecen precios más bajos. La hipoteca fija bonificada del Banco Santander ofrece un interés del 2,45% TIN, la del Sabadell un interés del 2,50% TIN, el BBVA da un 2,60%, Bankinter un 2,65% TIN y Unicaja, un 2,75%.