Paul Marchant, consejero delegado de la firma textil Primark desde 2009, ha presentado su dimisión inmediata del cargo tras una investigación de Associated British Foods (ABF), matriz de la compañía, en relación con la acusación presentada por una mujer sobre el comportamiento del ejecutivo hacia ella "en un entorno social". Así, la renuncia de Marchant se produce con efecto inmediato tras llevarse a cabo una investigación sobre la denuncia relacionada con su actitud hacia una mujer.
Marchant "reconoció su error de juicio y acepta que sus acciones no cumplieron con los estándares esperados por ABF", según ha informado la multinacional, añadiendo que el ejecutivo ha presentado disculpas a la persona en cuestión, al consejo de administración de ABF, a sus compañeros de Primark y a otras personas relacionadas con la empresa.
"Estoy profundamente decepcionado"
Eoin Tonge, director financiero de ABF, asumirá el cargo de consejero delegado de Primark de forma interina, colaborando con el equipo directivo y el Consejo Asesor Estratégico de Primark. De su lado, Joana Edwards, controller financiero del Grupo ABF, actuará como directora financiera interina de ABF.
"Estoy profundamente decepcionado", ha afirmado George Weston, consejero delegado de ABF, para quien actuar con responsabilidad es la única manera de construir y gestionar un negocio a largo plazo. "Los compañeros y demás personas deben ser tratados con respeto y dignidad. Nuestra cultura debe ser, y es, más grande que cualquier individuo", ha apostillado.
Marchant era CEO de Primark desde 2009
Marchant dirigió la cadena de ropa, que opera más de 450 tiendas, desde 2009, cuando asumió el cargo de manos de su fundador, Arthur Ryan, pero antes había sido director de operaciones de la empresa rival New Look y ocupó cargos en Debenhams, Topman y River Island. Primark, dentro de la multinacional británica Associated British Foods, registró en 2024 una facturación de 11.296 millones de euros (un 7% más respecto a 2023) y un beneficio operativo de 1.310 millones, un 56% más que los 840 del año anteri.
A 14 de septiembre, la cadena de moda irlandesa operaba 451 tiendas en 17 mercados, tras la apertura de 22 nuevos establecimientos en el año y el cierre de otros tres. "El crecimiento de este año refleja la inversión en los últimos años para mejorar nuestra experiencia única en las tiendas e incrementar nuestro uso de la interacción efectiva con el cliente digital", explicó la multinacional tras la presentación de resultados, que está ejecutando con éxito su programa de lanzamiento de tiendas en EE.UU. y Europa para sumar superficie de venta.
En el caso de España y Portugal, la cadena apuntó que las ventas en ambos países representaron el 17% de las ventas totales del grupo durante el ejercicio, unos 1.912 millones de euros, con un aumento del 6%.