La multinacional CPM Internacional, especializada en servicios de atención al cliente, está preparando entre 600 y 700 despidos en el centro ubicado en la calle Felipe II de Barcelona. La decisión puede suponer un recorte de entre el 55% y el 60% de la plantilla que trabaja en el call center de la compañía.
La dirección de la empresa, que es propiedad del grupo norteamericano Omnicom, ha anunciado un expediente de regulación de empleo después de perder a tres clientes, según ha avanzado El Periódico, el más importante de los cuales es la marca británica de aspiradoras Dyson. También han dejado de trabajar con la empresa de moda Lee Wrangler y de relojes Withings Scanwatch, aunque estas dos cuentas requerían muchos menos empleados.
En 2020 la empresa ya despidió a un millar de empleados
La primera reunión entre empresa y sindicato para negociar estos expedientes será el próximo miércoles, 12 de marzo, cuando arranque el periodo de consultas, según han detallado fuentes sindicales al medio. Esta no es la primera vez que la plantilla tiene que afrontar un recorte por la retirada de un cliente, ya que el año 2020, durante los meses más fuertes de la pandemia, la liquidación del contacto de Airbnb provocó casi 1.000 despidos en Barcelona.
A lo largo del año pasado se produjeron 240 ERES en Catalunya, que se tradujeron en 5.730 despidos, según datos del Departamento de Trabajo. Casi el 88% de estos expedientes se concentraron en la provincia de Barcelona y prácticamente la mitad, el 47%, fueron empresas que lo justificaron por "pérdidas económicas".