Ya lo dijo el presidente del Sabadell, Josep Oliu, hace solo dos semanas cuando fue preguntado sobre la fecha en la que podrían estar votando los accionistas del banco catalán la oferta lanzada por el BBVA en mayo del año pasado. “O junio o septiembre, como los exámenes”. Si entonces había alguna duda, ahora no la hay. El sector se inclina por la segunda fecha después de los acontecimientos de esta semana, que han cambiado los plazos otra vez.

Y es que, la CNMC, que lleva once meses estudiando la opa, ha decidido incluir en su test de mercado a las patronales y asociaciones empresariales. El organismo que preside Cani Fernández rechazó que se personaran, aludiendo a que no tenían “interés legítimo” para participar en el proceso. Lo que despertó una oleada de críticas entre las casi 80 entidades que habían solicitado personarse. Algunas incluso presentaron recurso ante la Audiencia Nacional.

Pero esta semana, Competencia ha decidido al menos incluirlas en su test de mercado. Y lo ha hecho, después de recibir una oleada de críticas por parte de las patronales y asociaciones empresariales, pero también del Sabadell. El consejero delegado, César González-Bueno incluso cuestionó públicamente que la CNMC estuviera teniendo una conducta “eficaz” para la defensa de la competencia en España si ni siquiera tenía en cuenta a estas entidades en su prueba.

Ahora, la CNMC ha dado un paso adelante y recoger la opinión de estas entidades sobre como afectaría la compra del Sabadell por parte del BBVA a la competencia bancaria y sobre todo, a las pymes, el principal negocio del banco catalán. Asociaciones y patronales tendrán un plazo de 10 días para responder al cuestionario y después Competencia deberá examinar todas estas respuestas antes de dar su veredicto.

Por eso se descarta que esa respuesta llegue antes de la Semana Santa, como se esperaba. La CNMC incluso podría cambiar algunas de las condiciones que impondrá al BBVA si después de este test de mercado detecta algún riesgo nuevo aún no contemplado. De manera que la respuesta final de Competencia no se espera ahora hasta mayo, según apuntan fuentes financieras.

Después se abrirá una tercera fase, en la que el Gobierno miraría con lupa todas las condiciones que Competencia impone al BBVA para aceptarlas o incluir más, como ha advertido en innumerables ocasiones el ministro de Economía, Carlos Cuerpo. Su plazo es de 15 días, pero al igual que la CNMC, puede “parar el reloj” si necesita información. Por eso se estima que el visto bueno no llegue hasta finales de julio, como pronto.

Y finalmente tendría que dar su aprobación la CNMV, publicar el folleto explicativo de la opa y arrancaría el plazo de aceptación para la votación, que es de 30 a 70 días. Los accionistas podrían tener que votar a finales de julio o agosto, aunque siendo unas fechas tan complicadas por las vacaciones, es probable que se llegue a septiembre, agregan estas fuentes, que tampoco descartan que llegue a noviembre en el peor de los casos. Antes de todo esto, el plazo de votación se situaba en junio.

Quinta propuesta de compromisos del BBVA a la CNMC

También esta semana, en concreto el martes 1 de abril, el BBVA envió a la CNMC su quinta propuesta de compromisos para comprar el BBVA. En el documento, consultado por ON ECONOMIA, el banco que preside Carlos Torres ofrece a Competencia mantener las líneas de circulante que tengan contratadas las pymes con Banc Sabadell durante tres años. Si la operación se cierra en 2025, hasta el 2028.

Transcurrido dicho plazo, la CNMC evaluará si se ha cumplido con el objetivo de asegurar el acceso al crédito de las pymes y si es necesario, los compromisos se podrían ampliar un máximo de dos años adicionales, hasta el 2030.

Inicialmente, el BBVA ofreció un año meses y más tarde, año y medio. Pero la CNMC ya advirtió al concluir la fase uno que los compromisos no eran suficientes y si aprobaba la opa habría riesgos. Fue cuando pasó a la fase dos y a realizar un estudio aún más detallado de la operación, que llegó, por cierto, después de dos grandes fusiones: la de CaixaBank con Bankia y la de Unicaja con Liberbank, que ha concentrado mucho más el mercado bancario.

Un 30% menos de sinergias

Al calor de estos nuevos compromisos que el BBVA ofrece ahora a Competencia, se estima que las sinergias anunciadas por el banco de origen vasco para esta operación sean menos. Según Kepler los compromisos a cinco años sobre financiación y precios para pymes podrían reducir las sinergias hasta en un 30%, desde los 850 millones anunciados hasta 590 millones de euros.

Como resultado, el beneficio por acción (BPA) disminuiría del 5% al 3,5% en 2028, y el retorno sobre la inversión (ROI) caería 138 puntos básicos, “lo que debilitaría el atractivo financiero de la operación”.