Las dos grandes patronales catalanas, así como la Cambra de Comerç de Barcelona, reclaman a la administración medidas para compensar los aranceles impuestos por Donald Trump, pero al mismo tiempo apuestan por una reacción unitaria a nivel europeo, dialogada, encaminada a rebajar la tensión y evitar una guerra comercial.

Foment del Treball ha instado al gobierno español y a las instituciones comunitarias a activar de "manera urgente" mecanismos de apoyo y ayudas dirigidas sectores afectados como el agroalimentario, vinícola, industrial y tecnológico. Advierte que los aranceles de Trump ponen en riesgo las relaciones comerciales transatlánticas construidas durante décadas. El presidente de esta patronal, Josep Sánchez Llibre, ha indicado que "una guerra comercial es mala para todo el mundo" y que ha llegado el momento de que "la UE implemente las medidas que reclaman los informes Letta i Draghi".

Por este motivo, Foment pide en la Unión Europea que adopte una "estrategia de reacción sólida y decidida, pero al mismo tiempo basada en el diálogo y la negociación, con el fin de revertir esta situación y evitar una escalada de medidas proteccionistas que perjudiquen todavía más nuestros sectores productivos."

En la misma línea, el presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha recalcado que "no es el momento de sumisión ni de escaladas innecesarias, sino de activar una acción cohesionada a escala europea, centrada en evitar una guerra comercial y proteger los sectores más afectados".

Pimec ha expresado una "profunda preocupación" por las consecuencias potenciales sobre la actividad exportadora, especialmente en el caso de las pequeñas y medianas empresas, y ha hecho un llamamiento a "una respuesta institucional conjunta, inteligente y proporcional".

Esta patronal considera legítimo que la UE "se prepare para activar el Instrumento Anti-Coerción (ACI) y valore medidas compensatorias" en ámbitos como la propiedad intelectual o los servicios digitales, sectores especialmente sensibles para los Estados Unidos. Ahora bien, advierte del riesgo de una escalada que podría derivar en una guerra comercial abierta. Por eso, defiende que "cualquier represalia tiene que ser calibrada, flexible y orientada a restablecer el equilibrio, evitando añadir más inestabilidad a un contexto ya lo bastante complejo".

Pimec insta los gobiernos español y catalán a defender con "contundencia" los sectores más expuestos, siempre en coordinación con las instituciones europeas. La entidad valora positivamente la preparación de un plan de apoyo estatal para los sectores afectados, la activación de mecanismos como los ERTE para prevenir la destrucción de empleo, y el impulso de líneas de inversión y ayudas a la productividad para reforzar la competitividad empresarial.

Por su parte, el presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, Josep Santacreu, ha manifestado que "se acerca una etapa complicada, que es una pesadilla, y que a la larga será perjudicial a todas las partes y, especialmente, para Estados Unidos."

Sobre la afectación directa a la economía catalana, ha advertido que "todavía es incipiente dar una valoración concreta", pero que queda claro que afectará a la industria química, la farmacéutica -perfumería, cosmètica...-, la industria de maquinaria y bienes de equipo, el sector agroalimentario -el aceite de oliva y el vino, más concretamente-, la metalurgia.

Pero, para Santacreu, todavía es más importante que se deje de pensar únicamente en el impacto directo: habrá mucha afectación indirecta en otros sectores de actividad. Ha puesto de ejemplo el sector de la maquinaria y los bienes de equipo que mantiene una estrecha relación comercial con países como Alemania para sectores manufactureros que, si dejan de exportar a Estados Unidos, reducirán las ventas y la necesidad de adquirir nuevos activos.

Por lo tanto, también ha apuntado al incremento de los precios de venta, que repercutirá en el conjunto de los consumidores. Dicho esto, desde la Cambra se insiste en que hace falta analizar las decisiones de Trump y pensar en medidas de corrección que las apacigüen.