El consumo de cemento en Catalunya cayó en junio pasado (-8,7% respecto al mismo mes del año anterior), también en el primer semestre de este 2023 (-5,3%) y en el interanual (-1%). Desde Ciment Català, la patronal de los fabricantes de cemento, se atribuye esta caída continua a la "parálisis" en la construcción de infraestructuras públicas y al descenso en la edificación de nuevas viviendas.
Ciment Català advierte que la caída del consumo, precisamente por la ejecución de obra pública y por el retroceso del mercado inmobiliario, ponen a los fabricantes en "una coyuntura difícil" porque están inmersos en la aplicación de las medidas contenidas en la Hoja de ruta de la industria catalana del cemento para conseguir la neutralidad climática en 2050. Las continuas bajadas dificultan las inversiones a las que se ha comprometido el sector con el fin de descarbonizarse.
En un comunicado, Salvador Fernández Capo, presidente de Ciment Català, señala que "la industria necesita el apoyo decidido de las administraciones públicas tanto para el almacenaje de CO2, hoy por hoy imprescindible mientras no se encuentren nuevos usos para el gas capturado, como para agilizar y hacer más eficientes los trámites administrativos necesarios para poner en marcha los procesos tecnológicos y las instalaciones de captura, de forma que se adecuen a este objetivo de huella cero de carbono". Fernández Capo también es el director general de operaciones de Cementos Molins.
Si la caída del consumo cae también lo hace la producción de las fábricas de cemento situadas en Catalunya. Así, la producción retrocedió en junio (-12,4%, hasta cerca de 258.000 toneladas), también en el primer semestre (-2,2%, hasta 1,7 millones de toneladas) y en el interanual (-1,5%, hasta los 3,3 millones de toneladas).
El dato positivo es la mejora de las exportaciones, que remontan en todos los indicadores temporales. Se han incrementado en el mes de junio (52,1%, hasta las 192.000 toneladas), en el primer semestre de este año (10,3%, hasta las 966.000 toneladas) y en el interanual (12,7%, hasta situarse cerca de los 2 millones de toneladas).
La reducción de los costes de la energía eléctrica ayudó a las empresas catalanas a recuperar competitividad internacional, lo cual "ayuda a paliar, en parte, las perjudiciales consecuencias que comporta la atonía del mercado doméstico", señalan en el comunicado..
Ciment Català está integrado por las empresas Cementos Molins, Portland Valderrivas, Cemex y Lafarge Holcim.