Las turbulencias que vivió Grifols en 2024 tras los ataques de Gotham cuestionando sus cuentas no han perjudicado al negocio de la farmacéutica catalana especializada en soluciones de plasma, que ha ganado este año un 271% más que el pasado, 157 millones de beneficio

Los ingresos han aumentado un 10,3% respecto a 2023 hasta alcanzar los 7.212 millones, impulsados por la unidad de negocio de Biopharma, que concentra 6.142 de esos millones y supera las previsiones que tenía la empresa para este año. 

La compañía ha conseguido aumentar su liquidez hasta los 1.900 millones de euros y su flujo de caja libre hasta los 265 millones en el total anual, al tiempo que la mejora del ebitda le ha permitido reducir a 4,6 veces el ratio de apalancamiento. La venta del negocio en China SRAAS completada en junio a Haier Group por 1.600 millones también ha ayudado a mejorar el flujo de caja 

La mejora del ebitda en el cuarto trimestre, un 19% más hasta los 526 millones han ayudado a un ebitda anual de 1.631 millones en 2024, un 32% más que el año anterior. 

La empresa celebra además que ha alcanzado todos sus hitos de innovación previstos para 2024, entre ellos las solicitudes de aprobación de fibrinógeno en la Unión Europea y Estados Unidos. 

“Hemos logrado un desempeño histórico, cumpliendo los compromisos y objetivos de 2024 gracias al esfuerzo de nuestro equipo en un año desafiante. Su trabajo y compromiso con los pacientes son evidentes en toda la empresa, desde la revitalización del negocio de plasma, al cumplimiento de los hitos de innovación y la alianza estratégica con Haier Group para apoyar el desapalancamiento. Estas acciones han generado un impulso sólido, posicionándonos para un crecimiento sostenible y rentable más allá de 2025”, ha dicho el CEO de la compañía, Nacho Abia.

En la víspera de resultados, Grifols nombró como presidenta no ejecutiva a la consejera finlandesa Anne-Catherine Berner, que ocupará el lugar de Thomas Glanzmann.