Naturgy invertirá 350 millones en gases renovables hasta el 2027. Lo precisó este lunes el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, que detalló que la empresa invertirá "1.000 millones en gases renovables y el 35% en Catalunya", durante un acto en Barcelona organizado por el diario 'Expansión'.

El plan estratégico presentado por la compañía durante la presentación de resultados del pasado mes de marzo apuntaba que España atraería un 75% de las inversiones de la empresa y que el 15% de las inversiones (de 6.400 millones hasta el 2027) irían destinadas a los gases renovables, pero no había una concreción sobre el reparto territorial. La empresa no detalla todavía los lugares exactos donde instalarán las plantas, que son claves para reducir las emisiones de carbono del gas, depender menos de las importaciones de gas natural y a más dar salida a los purines de la agricultura.

Actualmente, Naturgy tiene dos plantas de gases renovables en Catalunya, de las tres que tiene en el estado español. Una está en Cerdanyola del Vallès, la planta Elena, y otra en Lleida, la planta de Vila-Sana, instalada a la explotación ganadera de Porgaporcs. También en Lleida tiene que instalar su cuarta planta en el estado y tercera en Catalunya, concretamente en Torrefarrera, una de las principales de las zonas de España generadoras de residuos agrícolas y ganaderos con una inversión de 18 millones de euros.

A principios de año, Naturgy cerró una alianza estratégica con la empresa especializada en valorización de residuos Hispania Silva para construir un mínimo de 20 plantas de producción de biometano en España, que podrían llegar a ser 30 antes de 2030 y por toda la geografía española. Con ellas se estima que puede abastecerse 2,5 TWh anuales de biometano, equivaliendo al consumo de 500.000 hogares, con una capacidad de descarbonización de 450.000 toneladas de dióxido de carbono.

Según un estudio de la patronal del gas española, Sedigas, España tiene potencial para producir con gases de origen renovable el 50% de toda su demanda de gas y llegar a 163 TWh/año.

"Necesitamos un negocio equilibrado entre gas y electricidad", dijo Reynés durante su intervención. "Existen procesos industriales y residencias particulares que en corte y medio termine no son electrificables. Los primeros, porque los procesos necesitan combustibles para fusionar y aterrizar sus productos y el residencial para instalar una bomba de calor, por ejemplo, requiere una inversión muy importante a los hogares", añadió. "El gas es necesario y compatible con transición energética si desarrollamos gases de origen bio, como el biometano, y lo conectamos a la red".

El cuello de botella de los gases renovables no está a la inversión, sino a los permisos. Lo que está frenando la transición verde a los gases está a los permisos, porque todo el mundo quiere los gases renovables, pero nadie los quiere cerca de casa," ha dicho Reynés.

Auto-opa y contactos con Taqa

La empresa se encuentra inmersa en un proyecto de reestructuración accionarial consistente en hacer una auto-opa del 10% del capital, con la compra por parte de Naturgy de acciones propias con el fin de ponerlas después en el mercado e incrementar el free float, capital libre de compra y venta para pequeños accionistas, movimiento que podría hacer que la empresa vuelva a los índices MSCI, que valoran la liquidez de las acciones de una empresa y del cual fue expulsado.

"Ha habido más compradores que vendedores y el capital se ha concentrado en pocas manos, cosa que es incompatible con la liquidez," añadió. Para ejecutar la recompra, los principales accionistas tienen que venderse a cada uno una pequeña parte de sus acciones. Reynés, por otra parte, no entró a valorar las conversaciones que Taqa mantiene con CriteriaCaixa, principal accionista de la energética, para reactivar la compra de Naturgy. "Yo a los árabes ni los conozco ni me han llamado", sentenció rápidamente Reynés, que no quería hablar del tema.

"Es mucho mejor para una empresa estar bien, ser atractiva y que, por lo tanto, hablen de intereses de compra. Eso quiere decir que estamos bien", dijo, y recordó que en cualquier caso "el Gobierno se reserva el derecho a poner condiciones a los accionistas no europeos" y pues "siempre tendrá alguna cosa que decir". "Para nosotros, lo que es importante, es tener una estructura accionarial establo, una compañía líquida y un proyecto industrial a largo plazo," sentenció pocas semanas después de presentar unos resultados satisfactorios, a pesar de recular un 4,3% en beneficios hasta los 1.986 millones.