El pasado sábado, cuando los centros comerciales acostumbran a estar llenos hasta los topes, por la megafonía de los almacenes de El Corte Inglés se escuchó este mensaje: "Por favor, roben todo el que puedan de la tienda esta tarde".
No se trataba de ninguna campaña o estrategia comercial. El Corte Inglés ha intentado quitar importancia a este mensaje, que atribuyó a "un fallo de la megafonía" del interior de sus almacenes por parte de la empresa subcontratada que se ocupa de los altavoces. Añadieron que investigan posibles vulnerabilidades del sistema de comunicación interna. O sea, la posible actuación de un hacker que hubiera manipulado este sistema.
Los mensajes desconcertaron tanto a clientes como a empleados. Inmediatamente, las redes sociales se hicieron eco de esta situación. En broma, incluso hay quien indicó por redes sociales "Ya es hora de robar en El Corte Inglés", en una especie de reedición del célebre "Ya es primavera en El Corte Inglés".
En los mensajes que se escucharon en varios almacenes de todo el Estado se añadieron las frases "Libertad Paco Sanz", "José Mota chivato podrido", "Miedo favor, procedan a robar todo lo que puedan, toda la tienda está gratis". Parece que la mención a Paco Sanz se refiere a un condenado por estafa que, entre 2009 y 2017, recaudó dinero con la excusa de sufrir una grave enfermedad.
Esta situación con la megafonía ha pasado después de que, a principios de marzo, El Corte Inglés informase a sus clientes de que un proveedor externo había sufrido un acceso no autorizado a datos personales de sus clientes, un incidente que ya había resuelto y puesto en conocimiento de las autoridades competentes. La cadena indicó que la información vulnerada no permite a terceros operar ni efectuar pagos con la tarjeta de esta marca comercial.
Como medida de seguridad y para reforzar los controles, la cadena requirió a este proveedor la aplicación de medidas adicionales que prevengan este tipo de incidentes en el futuro. Según la compañía, la información a la que accedieron de forma no autorizada consiste en datos identificativos y de contacto, así como números de tarjetas para compras únicamente en El Corte Inglés, si bien la mencionada información no permite a terceros operar ni efectuar pagos con la tarjeta de esta marca comercial.
Posteriormente, la organización de consumidores Facua presentó una denuncia ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) contra El Corte Inglés por la filtración de datos personales de clientes de los grandes almacenes que se produjo a principios del mes de febrero, según informó en un comunicado. Facua considera que estos hechos reviesten de especial "gravedad" por tratarse de datos protegidos que "podrían utilizarse para realizar campañas personalizadas de fraudes bancarios", según precisaron en su nota de prensa.