Dos capítulos financieros han impactado negativamente en los resultados que ha presentado este miércoles el operador del sistema eléctrico español, Redeia. Por un lado, las minusvalías de 137 millones de euros registradas por la venta de Hispasat al grupo Indra, y por otro, por la finalización de la vida útil regulatoria de sus activos anteriores a 1998, cuyo impacto anual en ingresos asciende a unos 260 millones de euros. Así, en 2024, Redeia obtuvo un beneficio neto de 368,4 millones de euros, lo que representa una caída del 46,6% con respecto al ejercicio anterior.

La compañía ha significado que, sin el efecto de la venta de Hispasat, el grupo habría superado un beneficio de 500 millones de euros, en línea por lo previsto por el operador, según consta en la información remitida este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La desinversión se realizó el pasado 31 de enero, con la venta a Indra de su participación del 89,68% en el capital de Hispasat, por un importe de 725 millones de euros, con esa minusvalía contable de 137 millones de euros.

Esta operación de desinversión tiene un impacto en las cuentas del ejercicio 2024, dado que las partidas vinculadas a Hispasat se excluyen del ámbito de los resultados del grupo y se reclasifican como "Resultado del periodo procedente de actividades interrumpidas". Asimismo, Redeia señala esta operación refuerza la posición financiera de la empresa para ejecutar su plan estratégico enfocado en desplegar y poner en servicio, a través de Red Eléctrica, la infraestructura necesaria, lo que supone la ejecución de un gran volumen de inversiones hasta 2030. Cuando se cierre la venta, el grupo habrá ingresado un total de 821 millones de euros (precio acordado más 96 millones de euros de dividendos).

Ajuste en los ingresos anuales

Por su parte, la suma de la cifra de negocio y de la participación en beneficios de sociedades valoradas por el método de la participación (con actividad análoga) ascendió a 1.647,5 millones de euros, un 12,4% inferior a los 1.879,9 millones de euros registrados a cierre de diciembre 2023.

Redeia también estimaba unos objetivos de resultado operativo bruto (ebitda) superior a los 1.300 millones de euros, pero se ha quedado en 1.210 millones de euros, un 12,4% por debajo del obtenido al cierre del ejercicio de 2023, debido fundamentalmente a ese impacto de la finalización de la vida útil regulatoria de los activos pre-98. No obstante, el grupo presidido por Beatriz Corredor expone que, haciendo una comparativa homogénea eliminando el efecto de los activos pre-98 en ambos ejercicios, el ebitda registraría un incremento del 7,8%. Asimismo, la cifra de negocio y de la participación en beneficios de sociedades valoradas por el método de la participación se habría incrementado un 1,7%.

Con estos resultados anuales, el operador de la red eléctrica ha ratificado su política de retribución al accionista. El consejo de administración propondrá a la próxima Junta General de accionistas el reparto de un dividendo de 0,80 euros con cargo a los resultados del ejercicio 2024, en línea con la política de dividendo establecida en el plan estratégico de la compañía. El grupo ya abonó un dividendo de 0,2 euros por título que se complementará con otro de 0,6 euros por acción que se pagará en julio. La política de retribución para sus accionistas establece un suelo de 0,80 euros por acción para el dividendo con cargo a los resultados de los ejercicios 2024 y 2025.

Cifra récord de inversiones

En el capítulo de la deuda, el grupo declara una deuda financiera neta de 5.369,9 millones de euros a cierre de 2024, 394 millones superior al dato de 2023, en coherencia con el aumento del esfuerzo inversor. Así, las inversiones vinculadas a la actividad de gestión y operación de infraestructuras eléctricas nacional -a través de Red Eléctrica- se situaron en la cifra récord de 1.104,9 millones de euros, un 34,0% más que en el mismo periodo del ejercicio precedente.

Gran parte de este volumen -976,3 millones- se destinó al desarrollo y refuerzo de la red de transporte a través de la construcción de nuevas líneas, subestaciones y renovación de activos en todo el territorio español, permitiendo a Red Eléctrica consolidar el buen ritmo en la ejecución de la planificación. A este respecto, el grupo tiene una deuda diversificada y con un rating crediticio que las agencias S&P y Fitch mantienen en el nivel 'A-', con perspectiva 'estable'.

La compañía destaca, en este sentido, los trabajos destinados a fortalecer las interconexiones con los países vecinos y entre sistemas. Así, las obras del enlace que unirá España y Francia a través del Golfo de Bizkaia avanzan en línea con lo previsto tras recibir en 2024 las autorizaciones necesarias. También es el caso de la nueva interconexión con Portugal por el norte (Galicia), que puso en servicio el pasado año la subestación de Beariz y a inicio de este 2025 la de Fontefría.