El año 2025 ha empezado con numerosas novedades en el plano internacional, entre las cuales una nueva administración en Estados Unidos que comienza mandato anunciando grandes cambios en sus políticas tanto internas como internacionales. En el campo de la regulación digital y de la IA detectamos algunas grandes tendencias:

Entrada gradual del Reglamento IA  

El Reglamento IA o AI Act de la Unión Europea establece un marco regulador para la inteligencia artificial con una implementación gradual y escalonada en distintas fases. Tras su aprobación en 2024, las disposiciones generales y principios clave entraron en vigor 20 días tras su publicación en el Diario Oficial de la UE, pero sin exigibilidad inmediata. Seis meses después, este 2 de febrero, serán exigibles las prohibiciones sobre sistemas de IA de alto riesgo como la identificación biométrica en espacios públicos y el uso de IA para manipulación psicológica. Posteriormente, en el mes de agosto, lo serán las obligaciones para modelos de IA de propósito general, incluyendo requisitos de transparencia y evaluación de riesgos.

A los dos años desde la publicación, comenzará la aplicación completa de las obligaciones para sistemas de IA de alto riesgo, que requerirán certificaciones y cumplimiento con requisitos estrictos en cuanto a seguridad, transparencia y supervisión humana. Paralelamente, se implementarán mecanismos de control y gobernanza. Finalmente, a los tres años, todas las disposiciones de la AI Act serán de obligatorio cumplimiento para todos los actores del ecosistema de IA, proporcionando un marco sólido y armonizado dentro del mercado europeo.

Un efecto Bruselas amplificado

El Efecto Bruselas es el fenómeno que describe cómo las regulaciones de la Unión Europea (UE)  influyen en otros entornos y países. Así, el Reglamento IA (AI Act) está sirviendo de inspiración para que otros países desarrollen sus propias leyes. Por ejemplo, como informábamos en artículos anteriores, Corea del Sur adoptó una ley de IA basada en un enfoque de evaluación de riesgos, con disposiciones similares sobre transparencia y derechos fundamentales. Brasil también está trabajando en una ley de IA inspirada directamente en la de la UE. Este fenómeno continuará en 2025, en que más países tomarán como referencia el Reglamento europeo, con el consiguiente ahorro de tiempo y recursos. Este hecho también traerá consigo una mayor armonización global en la normativa y la regulación digital.

Intensificar la supervisión y más sanciones

En 2025, las autoridades de protección de datos en la Unión Europea y otras jurisdicciones intensificarán la supervisión y enforcement de normativa  relacionada con la IA, particularmente en lo que respecta al RGPD. La publicación de la Opinión 28/2024 del Comité Europeo de Protección de Datos clarificó temas fundamentales como cuándo se entiende que se da cumplimiento al art. 6 del RGPD, que regula las bases de legitimación para el tratamiento de datos personales. Sin base de legitimación, la IA no podrá tratar datos personales en los distintos estadios de uso de dichos datos. Esta aclaración - aunque no fuera estrictamente necesaria-, posibilitará un análisis más estricto por parte de las autoridades de control. Recientemente, se impuso una abultada sanción de 15 millones de euros a OpenAI por la Autoridad de Protección de Datos de Italia, il Garante, y se espera que esta sanción sirva de ejemplo para que otras autoridades sigan el mismo camino. Las empresas desarrolladoras de IA deberán adoptar prácticas más responsables en la recopilación y uso de datos personales.

Menos demandas en los tribunales

El uso de contenidos protegidos por derechos de autor para entrenar modelos de IA ha sido origen de conflicto en los últimos años. Ciertos desarrolladores  de IA han sido demandados ante los tribunales por autores, escritores, artistas, etc. por usar contenidos sin autorización. Aunque aún están por aclarar ciertas cuestiones legales como la aplicabilidad de la doctrina del "uso legítimo" o "fair use", entre otras teorías, se espera una disminución en la cantidad de demandas y un aumento en los acuerdos de licencias entre creadores y empresas. Se espera que surjan métodos innovadores para equilibrar los derechos de los autores con las necesidades de los desarrolladores de IA.

Oportunidades para profesionales de la gobernanza 

La creciente complejidad de las regulaciones de IA está impulsando la demanda de profesionales especializados en regulación y gobernanza de la IA. Estos profesionales serán requeridos, no solamente porque el 2 de febrero entran en vigor las primeras obligaciones del Reglamento IA con relación a los casos de uso prohibidos sino porque, además, otros países y estados americanos desplegarán sus propias leyes, lo que obligará a las empresas a formar equipos especializados en cumplimiento normativo y gestión de riesgos.