OpenAI se convirtió en una de las empresas más fascinantes y polémicas del mundo tecnológico. Por un lado, desarrolló ChatGPT, una inteligencia artificial que millones de personas usan a diario para escribir textos, programar, aprender idiomas e incluso crear contenido artístico. Por otro lado, su modelo de negocio está construido sobre una base frágil: gasta más dinero del que gana. Para entender la situación en términos simples, imaginemos que OpenAI es un restaurante de lujo. Sus platillos son exquisitos y los clientes hacen fila para probarlos, pero cada plato servido le cuesta al restaurante cinco veces más de lo que el cliente paga. La empresa sigue operando porque hay inversionistas que cubren las pérdidas esperando que, algún día, el restaurante se vuelva rentable. Pero, ¿y si ese día nunca llega?

Un modelo de negocio que quema dinero

En 2024, OpenAI generó $4 mil millones en ingresos. Puede parecer una cifra enorme, pero en realidad no es suficiente para cubrir sus costes. Sus gastos para este año se estiman en $9 mil millones (sumando los $5 mil millones de pérdidas proyectadas y los ingresos). Esto significa que, por cada dólar que OpenAI gana, está gastando más del doble. El problema principal está en los costos del cómputo. OpenAI depende de supercomputadoras costosas para entrenar y ejecutar sus modelos de inteligencia artificial. No es como vender software tradicional, donde el gasto por agregar un nuevo usuario es casi nulo. Aquí, cada pregunta que un usuario hace a ChatGPT implica consumo de electricidad, uso de procesadores avanzados y erogaciones de infraestructura que aumentan con cada interacción.

Para ponerlo en perspectiva, pensemos en un cine. Un cine puede vender 500 entradas en una función sin que los costos aumenten significativamente, porque proyectar una película cuesta lo mismo sin importar si hay 5 o 500 personas en la sala. Pero OpenAI no funciona así. Su modelo es más parecido a un taxi: cada vez que alguien usa su servicio, hay un gasto asociado, como si estuviera poniendo más gasolina al auto en cada viaje. El resultado es un modelo de negocio en el que más clientes no significan más ganancias, sino más gastos.

Las proyecciones de ingresos: una apuesta arriesgada

Según los cálculos de OpenAI, en 2029 la empresa generará $100 mil millones en ingresos, 25 veces más que en 2024. Para lograr esto, confía en que ChatGPT se convierta en una herramienta indispensable para empresas, además del crecimiento de su API (servicios de IA que otras compañías pueden integrar en sus sistemas) y el desarrollo de nuevos productos como generación de videos y búsquedas mejoradas. Ahora bien, aquí es donde el modelo empieza a parecer irrealista. Para entender por qué, veamos cómo crecieron otras empresas tecnológicas. Amazon, Google y Microsoft se convirtieron en gigantes porque sus modelos de negocio les permitieron reducir costos a medida que escalaban.

   •   Amazon, cuando comenzó a vender libros en línea, tenía costos altos en almacenamiento y logística. Pero a medida que creció, pudo negociar mejores acuerdos con proveedores y optimizar su distribución, reduciendo los costos por unidad vendida.

   •   Google, en sus inicios, tenía que invertir en servidores para su buscador, pero a medida que más empresas anunciaban en su plataforma, sus márgenes crecieron porque el costo de atender a más usuarios era prácticamente el mismo.

   •   Microsoft, con Windows y Office, creó productos digitales que podían venderse millones de veces sin costos adicionales significativos.

OpenAI, en cambio, no tiene este lujo. Cuanto más crece, más tiene que gastar. Si su meta es llegar a $100 mil millones en ingresos en 2029, ¿cuánto necesitará gastar para alcanzar esa cifra? Si su proporción de costos se mantiene, podría estar gastando $200 mil millones o más para operar. El problema es que la empresa no muestra señales de que su modelo pueda volverse más eficiente con el tiempo. OpenAI depende de inversionistas como Microsoft para sobrevivir. En 2023, Microsoft inyectó miles de millones en la compañía, pero no lo hará eternamente si la empresa sigue perdiendo dinero a este ritmo.

La posible caída de OpenAI

Si OpenAI no encuentra una forma de hacer que su negocio sea rentable, podría verse forzada a tomar decisiones drásticas. Hay tres posibles escenarios:

            1.         Vender parte de su tecnología: OpenAI podría licenciar sus modelos a otras empresas, permitiendo que otros exploten su IA a cambio de pagos recurrentes. Esto le daría una inyección de dinero, pero perdería el control sobre parte de su tecnología.

            2.         Ser comprada por un gigante tecnológico: Si OpenAI no puede sostenerse sola, Microsoft o Google podrían terminar comprándola para integrarla en sus propios productos. Esto significaría el fin de OpenAI como empresa independiente.

            3.         Aumentar agresivamente los precios: Si OpenAI decide que necesita ganar más dinero rápidamente, podría cobrar tarifas más altas por ChatGPT y otros servicios, lo que alejará a los usuarios y desacelerará su crecimiento.

El futuro incierto de OpenAI

Hoy OpenAI se encuentra en una encrucijada. Su tecnología es impresionante, pero su modelo económico parece diseñado para fracasar a largo plazo. Sus costos de operación son demasiado altos y no muestra señales de que estos bajarán con el tiempo. Mientras tanto, sus ambiciosas proyecciones de ingresos dependen de factores que aún no están garantizados, como el éxito de nuevos productos y la disposición de las empresas a pagar grandes sumas por sus servicios. Si la empresa no encuentra una manera de equilibrar sus ingresos y gastos, su sueño de convertirse en una gigante independiente se desmoronará. Como ocurrió con muchas startups que parecían imparables en su momento, OpenAI podría descubrir demasiado tarde que su crecimiento no es sostenible y que la única salida es venderse o transformarse por completo. En este momento, OpenAI apuesta a que cambiará las reglas del juego antes de quedarse sin dinero. La gran pregunta es: ¿le alcanzará el tiempo o terminará siendo absorbida por las mismas empresas a las que intenta competir? Las cosas como son

Mookie Tenembaum aborda temas de tecnología como este todas las semanas junto a Claudio Zuchovicki en su podcast La Inteligencia Artificial, Perspectivas Financieras, disponible en Spotify, Apple, YouTube y todas las plataformas.