La Generalitat ha concedido la Declaración de Impacto Ambiental a tres proyectos de parques eólicos en la Terra Alta y en la Ribera d'Ebre. Las instalaciones las impulsa Endesa a través de su filial Enel Green Power y contarán conjuntamente con 31 aerogeneradores, de 200 metros de altura y 147 MW de potencia, que generarían más de 400 GWh/año. En total, la compañía prevé invertir 140 millones de euros para la construcción de estos proyectos. Los nuevos parques de Les Crestes, La Fontcalda i El Calvari y, sus infraestructuras de evacuación, afectan a los términos de Batea, Caseres, Gandesa, Corbera d'Ebre, la Fatarella y la Pobla de Massaluca, en la Terra Alta, y Ascó, en la Ribera d'Ebre. 

Endesa ha informado que ha presentado "una propuesta concreta de participación local" para que particulares, empresas y organismos públicos de ambas comarcas puedan participar en la financiación de la construcción de los parques. Actualmente, la Terra Alta concentra el 22,6% del total de megavatios (MW) que se producen en Catalunya, incluyendo los que están en servicio y en tramitación. Eso se traduce en el hecho de que es la comarca catalana que reúne "con diferencia, la producción mayor", concretamente 519 MW.

Energía eólica

La declaración se da pocos días después de que el Obercat alertara una vez más del mal rendimiento catalán en renovables. Catalunya generó el año pasado un 7% de su electricidad con energía eólica, a partir del viento, variedad que creció un 25%, un 5% con hidráulica, que reculó por la sequía, y un 1% con solar fotovoltaica. El resto de renovables han cubierto un 2% de la electricidad, con lo cual la electricidad catalana ha cubierto en total un 13,6% de su electricidad con renovables.


Plan de descarbonización del Govern

De cara a 2030 y de acuerdo con los planes de descarbonización del Govern, Catalunya tendría que multiplicar por cinco su generación a partir de energías renovables. "No llegaremos, pero lo que hay que cambiar son los métodos y no los objetivos", ha dicho Victor Cusí, presidente de la patronal EolicCat. Pero además, con el cierre previsto en el 2030 de Ascó y en el 2035 de Vandellòs, el agujero energético a cubrir por nuevas renovables o importación de electricidad será inmenso para no aumentar las emisiones de CO₂. Las centrales nucleares generaron en 2023 un total de 23.385 GWH de electricidad, casi siete veces más que la eólica, sobre un total de 44.918 GWh.

En el 2023 importó el 14% de la demanda eléctrica, casi el doble que el año anterior, cuando suponía un 8%. Es más de lo que genera en renovables en su propio territorio: solo un 13,6%. Con la línea de Muy Alta Tensión (MAT) en marcha, que atravesará Catalunya con electricidad de origen renovable procedente de Aragón, su dependencia puede acentuarse, a no ser que dé un aceleramiento en implementación de eólica y fotovoltaica. Además, a siete años de su cierre, todavía depende de la energía nuclear, con la cual produce el 50% de su electricidad.