La doble manifestación que tuvo lugar el pasado dos de septiembre en la plaza de Sant Jaume de Barcelona a causa de la crisis en Ceuta vivió un momento que ha provocado la apertura de un expediente al líder de Vox en el Ayuntamiento, Gonzalo de Oro Pulido, por salir al balcón principal del Ayuntamiento acompañado del portavoz del partido en el Parlament, Joan Garriga, para exhibir banderas de Ceuta con una franja con los colores de la bandera española, en el marco de una concentración de apoyo a la ciudad africana, convocada por Vox y PP, donde se gritaron lemas como "Yo soy español, español, español", "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende", "Pedro Sánchez, hijo de puta", "Remigración" o "España cristiana y no musulmana".
Según ha anunciado el mismo partido de extrema derecha española, el Ayuntamiento de Barcelona ha abierto un expediente informativo a De Oro, presidente del grupo municipal de Vox por esta salida al balcón durante el desarrollo de aquella manifestación, donde se vivieron momentos de tensión a causa del careo con otra concentración, esta convocada por la plataforma antirracista Unitat Contra el Feixisme i el Racisme (UCFR) y que proclamó lemas como "ninguna persona es ilegal" y "fuera fascistas de nuestros barrios". Las dos concentraciones fueron separadas por un amplio cordón policial que ocupaba la mayor parte de la plaza de Sant Jaume.
Según ha apuntado el grupo municipal de Vox, la Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Barcelona ha acordado, con los votos —PSC, Junts, ERC, BComú y PP— expedientar a De Oro por un presunto "uso indebido" del balcón del Ayuntamiento. En un comunicado Vox ha considerado como "persecución política" los hechos, para señalar que la salida al balcón se enmarcaba en "un acto de apoyo al pueblo de Ceuta, que necesita todo el afecto y solidaridad en estos momentos", para añadir que "no nos arrepentimos y lo volveríamos a hacer". Asimismo, desde esta formación han apuntado que "lo que debería hacer Collboni y el PSC es apoyar a Ceuta, en vez de estar en el extranjero haciendo propaganda", ya que la concentración coincidió con el viaje de Collboni a Sarajevo, Varsovia y Kiev.
De Oro, además, ha apuntado que el Ayuntamiento de Barcelona ha "normalizado la exhibición de pancartas con consignas", con ejemplos como el apoyo a la flotilla solidaria con Gaza, la acogida de inmigrantes, la libertad de los presos políticos o, a su parecer, "exhibir durante meses un lazo amarillo ilegal", y lo ha contrastado con el hecho de "abrir un expediente por salir al balcón y exhibir una bandera de Ceuta". "Es demostrar falta de empatía y tener doble vara de medir que demuestra una vez más el sectarismo del Ayuntamiento".