Después de que el pasado fin de semana una discusión entre taxistas y conductores de VTC en el aeropuerto de El Prat acabara con dos taxistas apaleados, este lunes la patronal Unauto VTC ha hecho pública una nota en la que “condena firmemente cualquier forma de violencia y se compromete a investigar los hechos”, señalando, eso sí, que estos hechos son el resultado “de haber entregado el control de la seguridad del parking del aeropuerto a Élite Taxi”, al mismo tiempo que han apuntado que “Élite Taxi no es la víctima, es el grupo que hace años que actúa por encima de la ley”, según afirmación de José Manuel Berzal, presidente ejecutivo de Unauto VTC, que ha denunciado “bloqueos organizados, acoso a conductores y una estrategia para excluir del mercado a otros operadores”.

Para Unauto VTC, “el altercado” del fin de semana “no es un hecho aislado”, sino el resultado de que Élite Taxi actúe “como una autoridad paralela en Barcelona, decidiendo quién puede trabajar, dónde y cómo, con el beneplácito de las instituciones”, señalando que la situación ha derivado “en decenas de altercados en que conductores y pasajeros de VTC han sido amenazados e intimidados”, desde que “hace más de un año, AENA y los Mossos d'Esquadra otorgaron funciones de control del aeropuerto a Élite Taxi”, añadiendo que sus vigilantes llevan petos de esta asociación en las instalaciones del aeropuerto. Desde entonces, señala la patronal de las VTC, “el poder de este colectivo se ha ampliado hasta el punto de influir en la Guàrdia Urbana y los propios Mossos”.

La nota, además, apunta que desde Élite Taxi se lideran “las formaciones a los agentes sobre como y a quien multar” y los acusan de “condicionar la actuación de la Guàrdia Urbana”, ya que serían, siempre según Unauto VTC, los miembros de Élite Taxi los que “señalan qué vehículos sancionar o retirar”. “La movilidad en Barcelona no está regulada, está secuestrada”, insiste la patronal. En este sentido, Unauto VTC exige al Ayuntamiento de Barcelona y al Govern que “ponga fin a esta inconcebible dejación de funciones” y reclaman “que se recupere el control institucional, garantizando un entorno legal y libre de coacciones para todos los operadores”.

Este pasado domingo, Élite Taxi difundió imágenes donde se podía ver cómo varios conductores de VTC acorralaban a dos taxistas después de que estos les recriminaran la recogida de clientes en un espacio no habilitado para ello. La situación provocó una tensa discusión que llegó a las agresiones físicas. Desde la asociación de taxistas aseguraron que “se han pasado todas las líneas” por estos hechos.