La Catalunya Nord es una parte de Catalunya que la monarquía española regaló a la monarquía francesa. Este territorio se denomina precisamente Catalunya Nord porque hay un consenso enorme entre la gente que vive allí en llamarlo así (incluso muchos franceses, políticos y periodistas incluidos, usan el término Catalogne o Pays catalan para referirse a él, mal que le pese a algún cargo político catalán del sur, que lo que debería hacer es mirar cómo denomina la gente de aquel territorio su propio territorio). Es una tierra con playa, llanura y montaña, presidida por el imponente Canigó, regada por los ríos Tec, Tet y Aglí, con un clima benigno y llena de bosques y viñedos; también está la llamada Costa Vermella, una extensión hacia el norte de la Costa Brava, con rincones que enamoran. Sin embargo, su belleza paisajística compite con la belleza de las palabras y expresiones catalanas que abundan allí.

Por ejemplo, en lugar de decir mirar, utilizan el verbo espiar. No es que siempre estén vigilando a escondidas a los demás: simplemente, uno puede espiar la mar desde una montaña cercana a la costa. (Por la zona de Girona también se puede encontrar este uso del verbo espiar; los Sopa de Cabra, en su canción El far del sud, cantan: S'endú el cartell, arriba casa i l'espia 'se lleva el cartel, llega a su casa y lo mira'). Otra palabra harto bonita es apolit. Según el Diccionari català-valencià-balear, significa (cito textualmente) "Bé, amb bon anar, en calma, sens fer soroll" 'bien, con buen ir, en calma, sin hacer ruido', y pone como ejemplo El negoci va apolit 'el negocio va bien'. También cita una fábula del cura Esteve Casaponce, publicado en su volumen Contes vallespirenchs, reportando este fragmento: Vaig baixar l'escala tan apulit com vaig poguer 'descendí por la escalera con la máxima cautela que pude'. Precisamente también pueden decir apolit allí donde otras hablas dicen a poc a poc. E incluso hay quien lo emplea para alertar a otro (por lo tanto, es sinónimo del grito alerta!, ya que se recomienda a alguien que tengo cuidado, que vaya más lento, etcétera).

Un vocabulario arraigado en la tierra

El Rosselló es tierra de vinos, y uno de los vinos más importantes elaborado allá es el moscatel; pero allí no lo llaman moscatell, sino moscat (el más conocido es el muscat de Ribesaltes). Si sopla el viento, la acción en sí es denominada bufet (soplido). El Diccionari del rossellonès de Pere Verdaguer (2002) nos acerca este ejemplo del escritor norcatalán Albert Saisset: La tramuntana [...] a grans bufets cau su la plana 'la tramontana, con grandes soplidos, cae sobre la llanura'. Y este ejemplo nos permite hablar de una de las palabras más importantes de la Catalunya Nord: su (o sus), que significa encima, sobre: Deixa això su la taula 'deja eso encima de la mesa'; Va posar-se una tela su la ferida 'se puso una tela sobre la herida'; Sul banc hi havia unes claus 'sobre el banco había unas llaves'. Cabe decir que también dicen damunt 'encima' y la forma arcaizante subre (Pere Verdaguer lleva este ejemplo: Me varen posar subre d'una cadira que semblava un baiart 'me pusieron encima de una silla que parecía una camilla', extraído de un texto literario de Pere Burlaner). En el próximo artículo veremos más palabras y expresiones.